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jueves, 31 de enero de 2013

Resignación

Al escribir cosas, muchos pensarán que tomo las palabras más rebuscadas del léxico de una película romántica o de una revista del corazón y entrego cualquier cursilería para tener la satisfacción de la atención de todos ustedes y el creer que me hago escuchar cuando la única que se queda con los ecos de mis sentimientos es esta triste página; sin embargo, no es asi. Cada vez que escribo es como tomar la hebra de una palabra y empezar a destejerla creando una marañana igual a la que había antes, pero ya gritada, ya esquematizada en letras, ya exhausta de salir a un mundo donde las ideas no se comprenden a menos que se vivan, y vivir de ideas es precisamente lo que me trae por aquí.
Lo digo por la maldición perpetua de los sentimientos, por que a todos nos toca alguna vez y a algunos infortunados no nada más nos toca, si no que nos golpea, nos tumba y nos dirige en líneas paralelas a la paz y la sanidad mental. Por que debería declararse una pandemia mundial el amor de tantos estragos que anda causando por ahi, porque es tan inestable y tan fuerte, y tan débil y banal, que uno no sabe cuando si es amor o cuando son un montón de hormonas que tiran del cabello y te susurran al oído que quieres más. También se suele confundir con la admiración, con la soledad y con infinidad de cosas y he llegado a la conclusión que no puede ser admiración porque cuando amas admiras, y no puede ser miedo a la soledad cuando vives sola muchos años y un dia llega alguien que al ausentarse, no puedes ni concebir nacer en un mundo el que no exista él. Tampoco creo en la dependencia porque esa la desarrollas por el tabaco, es más bien la comodidad de saber que un idiota te hace feliz y el mundo está tan destruído que estar enamorado de una o un idiota es más malo que ser gorda. 
Yo no puedo describir el amor y la verdad es que hasta me siento imbécil escribiendo de un sentimiento que todos colorean de rosa cuando esta más manchado de sangre que cualquier guerra que haya existido en el mundo, y no exagero, porque  hay un nombre palpitando en cada poro de su cuerpo cuando leen mis palabras, un nombre al que le tuvieron que poner nombre precisamente por lo indescriptible de su ser, por que los llevó a un éxtasis de tocar labios y enredar piernas del que les anuncio -y no mueran por favor- un dia los van a arrojar o ustedes arrojarán de la manera mas brutal que exista porque yo misma he estado en el pavimento rodeada de varios cadáveres más. Porque si mis palabras fueran mentira Tita no se hubiera muerto haciendo el amor con Pedro en uno de mis libros favoritos, o al último integrante de la estirpe de José Arcando Buendía no se lo hubieran comido las hormigas, si lo que yo dijera fuera mentira, Garcia Márquez estaria mudo y Haruki Murakami no hubiera llegado a mis repisas nada más a hacerme llorar. 
Nunca ganas, y esa es la lección mas difícil de aprender, que cuando todo es palpable al dia siguiente es invisible, que nunca pero nunca dominas el corazón de alguien y si eso es lo que crees mejor dá media vuelta y vé todo lo que has plantado, por que algún dia lo vas a cosechar cortándote las manos y queriendo sacar de tu mente la piel de la persona que ames tanto, pero tanto, que no puedan estar juntos. Por que el no estar juntos es la más grande prueba y andan muchos por ahi sin estar con quien amaron por el simple hecho de ser un sentimiento tan perfecto -como alguna vez lo dije- para seres humanos tan imperfectos como nosotros.

Tan imperfectos como yo, que te amo y vivo para ver desaperecer el amor que sientes por mí. 

miércoles, 18 de julio de 2012

There's a light that never goes out.

Ausentes lectores de éste inhóspito blog, saben ustedes que no hay nada que ame más que escribir, sin embargo, a veces el corazón está tan afligido que no tiene más remedio que gritar palabras que se estrellan para convertirse en un documento .txt que nunca sería publicado aquí (no le voy a dar a mis enemigos el placer de leerme derrotada). Al fin y al cabo, son emociones fortuitas en las que todos aterrizamos en algún momento, aunque ustedes continuen en la pretensión de fingir unas vidas perfectas y fuera de todo bache que siempre el destino nos pone adelante, sin embargo, hoy, en medio del desvelo y de la maldita falta de un cigarro, [y sin perder la costumbre, hablándoles de mí] les vengo a contar algunas cosas.

Algunas.

sábado, 23 de julio de 2011

She says no, no, no.

El talento siempre causa polémica. Cada vez que alguien es mejor que nosotros, nos valemos de rumores a veces inverosímiles para justificar lo brillante que han llegado a ser ciertas personas. Sí, me refiero al famoso "Club de los 27" Que está en boca de todos.
Haciendo una analogía de éstos casos que incluyen nombres asi de grandes como Kurt Cobain, Jimmy Hendrix, Jim Morrison, y más recientemente Amy Winehouse, entre otros podemos deducir que todos son estrellas, las cuales siendo estrellas deben estar en un lugar mejor, que en las podridas calles del mundo.
En lo personal eran todos ellos más allá que celebridades excediéndose, eran almas que no encontraron la felicidad aquí, y escapaban de la realidad a ratos. Creo que su destino era escapar de ella para siempre.
No busquemos excusas, muchos han muerto, muchos con talento, muchos más a los 27, pero pocos han muerto con éstos factores combinados.
Los invito ausentes lectores a que el día que mueran sean recordados, si no por sus talentos, sus acciones. Que su muerte, siendo lo único seguro en esta vida, haga que valga la pena su nombre en un blog. No le tengan miedo, véanla como lo que nos hace iguales a todos en éste mundo de locos. Y vean a éstos grandes, que por ser peculiares son homenajeados, por tener el valor de mostrarle al mundo que puede haber algo más han merecido una mirada.
Si me preguntan, yo no creo que Paganini ni Robert Jhonson hicieran pacto con el diablo; No creo que Bon Scott murió por escribir que estaba yendo en la carretera hacia el infierno y tampoco creo que el hecho de que Lennon se haya proclamado más famoso que Jesús lo haya llevado a la tumba.
Creo más bien que los débiles envidian tanto esas habilidades brillantes que nos llevan a pensar que debe haber una razón más que la tenacidad .

Winehouse, ya estarás en el cielo de la Very Important People, con tu porro de marihuana mientras todos te dicen ¡Entra a Rehabilitación! Y tu dices ¡NO NO NO!

Lee la noticia completa aquí

martes, 19 de abril de 2011

No me gusta el reggaeton ¿Todo bien? Sigue leyendo.

Play.
La música es la banda sonora de la vida.
Yo me olvidé del mundo cuando conocí la música, probablemente mucho tiempo después de que el mundo se olvidó de mí.
Y resulta que me tocó nacer en la época en la que nadamos en caca como las que se hacen llamar bandas cuando son un montón de divas sobre un escenario con un montón de técnicos de audio detrás de su fama.
No fui parte de la generación de Cobain, menos de la de Jim, ni de mis queridos Beatles. Apenas rasguñé un poco de los Strokes, los Artic, Soda, Caifanes.
Pero hay una cosa de la que soy parte. Del éxtasis comunitario de escuchar el rasgueo de una guitarra.
Unos cuantos voltios en mi iPod pasando por un cable (Sí, yo aún soy arcaica y no me gustan los inalámbricos), conduciendo un acorde hacia mis oídos, tocando partes incomprensibles de mi cerebro, liberando adrenalina (Y todo eso por una canción de Barney...Joke) Es una manía de perderse al ritmo de un ecualizador. Es una manía de disfrutar los matices de ritmo de el menú aleatorio. Es una manía de escuchar a Carla Morrison, seguida de Deep Purple, pasando por Enjambre, escuchando la voz de el Dios Hendrix, regresando a lo más mortal de Segovia y luego la brutalidad de Underoath.
Ese auge del 100% de volumen. Esa mirada que aparece en los ojos de los que vemos una foto, un video de ese nuestro ídolo, de quien tenemos la oculta...muy oculta esperanza de ser como él. Esa repugnación a los covers de tu canción favorita. Este mundo de la música que te droga, que te da espamos que provocan que tu dedo medio y anular bajen y tu muñeca se agite, que vuelve tu desodorante un micrófono y te hace cantar y cantar.

Y en medio de los orgasmos que causan los pentagramas llenos de notas, los dejo, en este momento escucho Novel. Seguiré deleitándome. Stop.