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martes, 7 de octubre de 2014

La otra noche soñé contigo.

Me veo caminando, llegando a unos departamentos ubicados en el centro. Subo muchas escaleras, al llegar, entro a través de una puerta de madera y el departamento tiene un pequeño balcón. Me siento contenta sin razón aparente y me asomo a la calle. Miro a la gente pasar, pero me concentro en el balcón de al lado, a través de la ventana, puedo ver el departamento contiguo. Es precioso. Y no en el concepto típico de "preciosura". Es más bien modesto. Recuerdo mucho una alacenita verde que tiene trastes muy al estilo de los buenos años, los de antes, y un ventilador de escritorio color azul con blanco. Las paredes son de un tapizado color melón a cuadros que simpatiza muy bien con el resto del lugar y todo parece bajo un filtro de fotografías con muy poca saturación y muchos colores amarillos. Fascinada como estoy, te sorprendo a mi lado, sin embargo, en mi sueño no te había visto nunca antes en mi vida. Me preguntas que miraba y te cuento lo feliz que me ha puesto ese departamento, tomas mi mano y me dices que tú vives ahí, y me llevas a conocerlo. Despierto.

Tal vez es ridículo y yo no puedo vivir sin darle importancia a lo que no la tiene, pero para mí ese sueño significó mucho. Significó un resumen de lo que somos ahora, de lo que no sabíamos que seríamos antes y de todo lo incierto que es lo que seremos mañana. De lo chingón que es algo tan banal como que a alguien le gusten las mismas cosas absurdas que a tí y a su vez comparta contigo todas las ambiciones que es natural tener siendo tan jóvenes. Después de haber viajado mucho a los terrenos donde se te hinchan los ojos de tanto llorar, a los encierros donde te duelen las uñas de tanto arañar para intentar salir, de pisar los bordes de los precipicios y enamorarte de los vértigos que vienen con cada corriente de aire, te encuentras de pronto en una paz infinita y sabrosa. Es más bien como un pedazo de tu vida que sabe a pizza y a cerveza como la cena que tuvimos hace algunos meses. Y siendo yo quien no puede existir sin cohabitar con el drama, algo de drama le tenía que encontrar a esto, y es que esto es más grande que yo. Es como si toda tu vida te hubieran obligado a darte un putazo por cada beso, a una cruda horrible después de cada peda, a una gripa del carajo después de bailar bajo la lluvia, y contigo no hay nada de eso. Contigo todo son domingos con clima bonito, contigo todo es esa sensación de encontrarte $100 en un pantalón, contigo todo es como un rompecabezas que se arma solo y caricias que yo ya no sé donde poner. Me resulta abrumador y -para variar- me llena de miedo a perder esto. Pero hasta este miedo sabe rico, es ese miedo antes de lanzarte a la pendiente de la montaña rusa, ese miedo antes de salir a triunfar en un escenario, ese sudor de manos antes de que hagas el mejor papel de tu vida en una exposición. Eres mi color favorito, eres la película que quiero ver hasta el final aunque ya sepa que voy a llorar, eres mi expectativa negativa que más he disfrutado. A veces incluso me pregunto si todas esas veces que yo le gritaba a las piedras tu estabas por ahí escuchando, porque has sabido que puertas tocar en mí y las llaves correctas para hacerme caer así. Porque de todas las formas que hay en este mundo para autodestruirse yo sigo eligiendo enamorarme valiéndome madres lo mucho que vaya a vomitar mañana, lo tan sola que me pueda sentir después viendo Netflix y comiendo palomitas. Por lo mientras voy a ejercer este deporte extremo y al menos por hoy te voy a hacer parte de todas las pendejadas que implican ser yo. Mis sueños, mis complejos, mis miedos, mis risas, mis dulces, mis juegos, y entonces estos días no serán tuyos ni míos, sino nuestros, porque eras un mejor amigo en un día soleado, una notificación en el xbox, whatsapp -y todas esas cosas del ahora que no suenan tan bonitas- pero después de que me mostraste lo bonito que sabes querer, no veo porque no intentarlo también yo.

viernes, 11 de julio de 2014

El asqueroso acto de besar.

Un beso es algo muy asqueroso. Si lo piensas, juntas tus labios (los mismos que juntas con un cigarro, con las mejillas llenas de grasa de alguien más, los que juntas con la comida) con los de otra persona, que sabe Dios donde han estado. Compartes saliva y enzimas disolventes con las de alguien más y ese es el punto: te disuelven. Ahí entra la magia del sistema límbico, en que en ese movimiento extraño de cabezas, otras cosas reaccionan en cadena como tus brazos que me toman de la cintura y me haces esas caricias chistosas en los hombros como si no quisieras que me fuera nunca y se siente tan bien que olvidas por un momento lo asqueroso que es, y cierras bien fuerte los ojos esperando que nunca termine y a veces de hecho no termina y tu estómago atiende una revolución y ya valiste madres. Por otro lado, están esos besos pasionales en los que de tanto en tanto te sueltan los labios para decirte en el oído lo mucho que te gusta besarme el cuello y más allá. Están también esos besos confundidos en los que de repente te detienes y agachas la mirada porque somos prohibidos, y me dices que me necesitas y yo me rio, pero te digo que te creo y tu me crees y ya con eso basta. 
Los besos son el factor que pone a mi corazón como común denominador y lamentablemente en esa ecuación no sé restar, pues no sé perder, pero claro que sé dividir y sobre todo multiplicar. Multiplicar por cien cada beso para que este verano del 2014 se siga tatuando en mi memoria como hasta hoy. Por que sentirme viva es una receta que me costó mucho trabajo encontrar dentro de mí, y tuve que matar demonios y miedos y chingadera y media para poder disfrutar de la melancolía, de la soledad y de recorrerme sin asustarme, para poder viajar en alguien más contemplando con asombro las maravillas que viven dentro de tí. Para sorprenderme eufórica abrazando a mis amigos mientras cantamos y sonreímos y las carcajadas se escapan y quiero que todas las noches sean como hasta hoy, llegando a mi cama a sonreír antes de dormir. Y que cuando no, que cuando las lágrimas empapen la almohada sepa reconocer que es parte de la vida y que ni que no lo hiciera ya, cuando la pinche existencia se pone perra y no queda más que encarar y ahí en el suelo también saber decir "gracias". Tal vez no sé pensar en quien no me piensa, pero te pienso fuerte. Tal vez no sé querer a quien no me quiere, pero te quiero mucho. 

En conclusión, no me quiero dejar de enamorar al mismo tiempo que respiro y quiero ser más alta que los cerros para no dejar que nada me tire mientras toco el cielo con los dedos que acarician tu cabello mientras ejecutamos el asqueroso acto de besar. 

domingo, 3 de marzo de 2013

Pasos en la azotea

No sé de donde saliste, ni cual es tu propósito. No sé lo que quieres pero algo me dice que es a él. No sé si hablo al tanteo o acierto en cada palabra. Muchas cosas de las que no sé son culpa de él, y sin embargo, no puedo dejar que te lo lleves.
Déjame advertirte todo lo que es. Déjame contarte que nunca llega temprano, que conduce como un loco y que no le gusta que yo sepa cuanto dinero hay en su billetera. Por otro lado, cada minuto antes de su llegada será como cuando esperas en la cima de un juego mecánico a salir disparado a la nada, que cuando maneja, toma tu mano y cada alto en el semáforo es una oportunidad de besarte. Que te regalaría el mundo si estuviera en sus manos. Que me seguiría queriendo si no existieras tú.
Permíteme hablarte de su voz, siempre apacible, siempre quieta. Hablarte de su humor extraño y de como te pinta la vida, te contaré de la habilidad inequívoca de descrifrar a las personas, de su arrogancia, de su ego, y de como si te ama como alguna vez me amó te pondrá en la cima de sus pensamientos. 
No sé quien eres, eso puedes jurarlo, pero si ya te dije lo que ganarás, es justo que sepas lo que tienes que dar a cambio. 
Espero que seas aunque sea la mitad de paciente de lo que fui yo. Que cuando sienta celos, sepas tomarlo de la mano y hacerlo saber que solo eres de él. Espero que le grites al mundo que no importa lo que piensen, que si estás loca es cosa tuya. Que tu cerebro esté en buen estado, porque si el pudiera me besaría los pensamientos. Que tengas la noción de que, contrario a la costumbre, yo solo quiero que alguien lo ame más de lo que yo lo amé. 
Pero mujer, ten también consciencia de que fuí yo quien lo enseñó a querer, y que los mismos labios que tú hoy besas, han sido ya parte de mí. Que las manos que tomas tienen la memoria de las mías y que sus brazos son la medida de mi ser, que mas dá lo que tu pienses o si piensas que te miento, que mas dá si piensas que te escribe la desdicha, el desafío o el orgullo, no me importa si crees que se trata de soberbia o de amargura. No son mis palabras mas que todo el amor que siento por él, anunciándote el gran papel que te queda por llenar. 

Y cada mujer que tenga la amabilidad de leerme, entenderá cada palabra, cada ruego, porque no escribo acerca de una situación actual, si no de el conjunto de pensamientos que pululan después de escuchar otras voces en la mente del que amamos. Si una vez arrebatamos, si jugamos, si quisimos compartir lo que ya tenia dueño, o si fuimos víctimas de un juego cruel, no la culpemos a ella. Los autores siniestros son precisamente a quienes tuvimos que mandar al diablo después de sufrir. Es simplemente su naturaleza, y la que de verdad amó, sabe que solo en el muy raro de los casos lo hizo sola. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Caprichos

Tienes dos lunares en el cuello, muy cerca uno del otro, como nosotros. No son negros, más bien son como chispas de chocolate que salpicaron tu piel, uno es mas grande que el otro y también mas obscuro, y si partimos de esos lunares podemos trazar líneas en todo tu cuerpo que me harían volverme loca si quisiera recorrerlas todas y digamos mas bien que eso hicieron. Cuando besé esos lunares por primera vez, me dí cuenta que no me iba a dar por vencida hasta agotar las palabras para describir lo que soy cuando estoy contigo. Tal vez ya nadie quiera leer de mí y de la manera en que te amo y lo escribo así, sin mayúsculas, por que si lo acentuo sería acentuar mi desesperación porque estés aqui conmigo. De todas las cosas que has dicho te he creído solo la mitad porque no hay amores perfectos y regularmente nos enamoramos de lo que odíamos y tú eres un mentiroso. Cuando llegaste, ámbos acordamos irnos de inmediato a la primera señal de amor, pero desde aquella vez que me prometiste el cielo con un beso en la espalda supe que me habías engañado y te ibas a quedar a vivir en mí para siempre, y no, repito, no eres perfecto. Lo recalco porque si empiezo a creer que lo eres me voy a enamorar más y necesito recordar lo mucho que odio cuando no eres perfecto porque son las ocasiones en que creo que te necesito más. A veces no puedo creer que en un instante tan banal como tus manos en las mías, mis carcajadas, tus pasos (y todo lo que quiere ser romántico pero no es) se escondan estas palabras. Me conoces, me conoces de tal manera que sabes cuando voy a cansarme de tí y sabes también que eso no va a pasar hoy, conoces mis miedos a todo y también la manera en que me rio del mundo, por eso es que hablo de una vitalidad, porque me conoces tanto que yo también a tí y cuando nos damos cuenta somos uno, somos nada y somos todo. Cuando volteas a ver como nuestra vida es tuya y también mia y se bifurca para volverse una como uno nos volvemos entre sábanas y humo de cigarro. Cuando tengo la sensación de que el momento nos hizo y es él el que nos calla, nos grita, nos ata, nos junta, nos aleja y al final nos deja exhaustos y aún asi queremos más. Al hablar de necesitar, de querer más, tengo que hablar de como quisiera comerme tu piel y tu boca y ser tú y desesperarme porque eres del cosmos y el universo no permite que nadie le pertenezca a nadie ni lo permites tú, ni lo permito yo, y también tengo que hablar de como debrayo mientras hacemos el amor y me pierdo en esos lunares que tienes en el cuello.


lunes, 10 de septiembre de 2012

Contigo porque me matas, sintigo porque me muero.

Cuando somos pequeños, imaginamos el día en el que seremos mayores y todo será increíble, haremos juergas interminables y nada nos atará porque vamos a sobrevolar el mundo.

Hoy, ya es hoy.

Y una sola alma ha venido a cagarlo todo.

Hay muchas cosas en éste mundo que son hechos, y uno que hoy me golpeó en la cara, es el que me asegura que hay ciertas personas que nos marcan de por vida, que vemos en cada cosa, que escuchamos en todo momento. Una persona que llegó para quedarrse. Que tal vez ya no está y la seguimos extrañando como el primer día. Gente con la que la pasión no fue suficiente. A la que conocemos tan íntimamente, que ya es nosotros. Ya lloramos sus lágrimas, hablamos su voz, luchamos sus guerras. Sobre todo, besamos su labios, fuimos sus caricias, gritamos su nombre.
Seguramente sufrimos, y si no, lo haremos. De alguna manera luchamos contra alguna adversidad y de manera desesperante hasta con el mismo amor.
En algún rincón, mientras todo daba vueltas y los cigarros se terminaban, mirábamos el teléfono a escuchar una ausencia palpitante que taladraba la poca estabilidad de la que estamos provistos.
Probablemente tenemos la certeza de que pasarán los años y nunca olvidaremos ese nombre, de que será ese amor que mantendremos encerrado en el pecho porque el omnipotente sentimiento de soledad que embriaga al mundo, algún dia nos obligará a elegir otra compañía para olvidar...o qué se yo.
E igual que una campana en algún lugar, su nombre repiquetea en mi cabeza y me asegura que él no se vá a marchar tan fácil....hasta me convence de que no se quiere marchar.
Y si ustedes no pueden dejar de sobreescribir su nombre en mis palabras, no dejen que los recuerdos se lleven esa existencia, ¡Luchen! Que digo luchen...amen.
Porque lo sublime de amar está en reconocer quien todavía nos quiere a su lado, quien merece una vida nuestra. Y como lo dije alguna vez, amen, pero no se vuelvan locos por amor.
Tal vez en la utopía, pasarán las tormentas y voltearemos a ver su hombro junto al nuestro, pero si no, la vida sigue, tal vez no la nuestra, pero éste maravilloso mundo va a seguir girando. Saboreemos la amargura y con una paciencia infinita esperemos que la herida sane. Como eso de no olvidar, pero ya no recordar con el corazón hecho añicos.
Y yo mis queridísimos lectores, les aseguro que no hoy, no mañana, pero algún dia despertaremos y el sol ya no tendrá su matiz.


miércoles, 18 de julio de 2012

There's a light that never goes out.

Ausentes lectores de éste inhóspito blog, saben ustedes que no hay nada que ame más que escribir, sin embargo, a veces el corazón está tan afligido que no tiene más remedio que gritar palabras que se estrellan para convertirse en un documento .txt que nunca sería publicado aquí (no le voy a dar a mis enemigos el placer de leerme derrotada). Al fin y al cabo, son emociones fortuitas en las que todos aterrizamos en algún momento, aunque ustedes continuen en la pretensión de fingir unas vidas perfectas y fuera de todo bache que siempre el destino nos pone adelante, sin embargo, hoy, en medio del desvelo y de la maldita falta de un cigarro, [y sin perder la costumbre, hablándoles de mí] les vengo a contar algunas cosas.

Algunas.

viernes, 25 de mayo de 2012

Generación 2009 - 2012

Hoy, terminamos la preparatoria. Todo lo que hoy sepamos, en gran parte, estoy segura de que se lo debemos a esta increíble odisea. Me siento orgullosa de haber concluído ésta etapa, pero más de haberlo hecho al lado de personas asombrosas que también hoy se separan de mí, pero se quedan en los recuerdos siempre.
Y esque aprendimos de amor casi al tiempo que entendimos la química, en el momento en el que las moléculas reaccionan de manera irreversible para obtener como producto ilusiones fortuitas o para algunos, eternas. Entendimos la manera de balancear y no precisamente las ecuaciones. Tal vez, de todas esas reacciones surgió la curiosidad y entonces la Física hizo su aparición. Los fenómenos de fricción, magnetismo y sobre todo polos opuestos fueron nítidos a nuestro entendimiento, aprendimos a calcular las chispas y a entender de óptica cuando nos deslumbraba la luz de ciertas personas, o los tristes momentos que nos tocó entender la obscuridad. Igual de Geografía hubo mucho, tanto como aprender los diferentes tipos de clima: del corazón, y los físicos. Saber que hay montañas altísimas que costará mucho trabajo escalar, pero tener la motivación de que ya alguien lo ha hecho. Las depresiones también pueden ser grandes en un terreno, pero siempre que uno toca fondo sólo queda volver a subir. Entender que aunque existan 100, 000 Km de distancia entre un punto y otro siempre se puede estar cerca, y que hay soledad que no tiene nada que ver con las coordenadas lejanas. De Matemáticas sabemos que 1 + 1 no siempre son 2, que hay vidas que son paralelas y existen intersecciones que pueden ser maravillosas. En realidad, más que aprender cuál es la hipotenusa de un triángulo o ecuaciones catódicas, ahora sabemos los verdaderos valores de las cosas. Que no siempre las cosas valen lo que parecen.  Que el tiempo no tiene 60 minutos cuando queremos que pase lento y viceversa.
En mi opinión, Taller de Lectura y redacción se aprendió más en los baños que en las aulas. Y así, cada conocimiento que adquirimos hoy, lo guardamos en nuestra mochila, y nos vamos.
¿A dónde? Sólo nosotros lo sabemos, porque si algo es seguro es que podemos lograr todo lo que nos propongamos, con voluntad, quizá con todo lo que siempre nos ha faltado, o lo que algunos tienen de sobra.
Nunca se olviden de reír, porque cito al profesor de Filosofía "El conocimiento nos hace cínicos". Quizá es lo más difícil en un mal momento pero es lo mejor, nunca permitirnos tener compasión. Todas las lecciones de vida que tuvimos se conjuntan en éste momento, y de todas aquellas promesas de nunca separarnos, sea solo una la que siempre nos aseguremos de cumplir, y es la de amar.
Recuerden que no sirve de nada vivir, triunfar e incluso fracasar si no se ama. Que cada caída y cada logro sea por amor, porque solo asi vale la pena.
Lo menos que puedo esperar es que nunca olvidemos eso, y les deseo un futuro lleno de felicidad, porque el éxito (y cito también, a mi profesora de Física) es algo diario, algo de siempre, el hecho de vivir en un mundo como el de hoy es un éxito si nos sabemos conducir, y si no, si andamos por ahi sin sentir ni valorar todo lo que hay a nuestro alrededor, vá a ser difícil abrirnos paso, pero sobre todo, que cuando llegue el final tengamos algo que contar, y siempre algo que compartir.


APARTADO ESPECIAL

Amigos, y algunos, hermanos, no les puedo describir con palabras lo triste que me siento cuando recuerdo los momentos tan maravillosos que viví a su lado. Fuimos de esos amigos que lloramos, reímos y sobre todo...¡Cómo nos emborrachamos!. Nunca voy a olvidar esa fogata, ese asado, esas mañanas divertidísimas en la Mesa de Narnia. Chicos: Güero, David (Y obvio anexando a ustedes dos tiene que estar ahi Chino), Abel, Idris, Juan, Palillo, todos ustedes eran lindísimos. De verdad estoy segura de que se hubieran dado en la madre con quien sea por nosotras. Les doy las gracias porque nunca me devolvieron ni uno de todos los insultos con los que me dirigía a ustedes, y también porque me enseñaron muchísimo de lo que un hombre puede pensar de una mujer en distintas ocasiones. Güero, tu eres una increíble persona, nunca ninguno de nosotros te encontró un defecto, sigue con esa serenidad. David, eres un niño tiernísimo, y  gracias por toda la confianza que me tuviste (Además por perturbarme con tu adicción al sexo). Abel, nunca voy a tener un conteo de cuantas veces nos peleamos, y es que por más macho que para tí sea, y por más femenina que puedas ser tú, estuviste al pendiente de mí a veces en momentos en que nadie. Te amote Pepete. Idris, wormy, tú de verdad eres una de las personas más divertidas que he conocido, y te quiero muchísimo, nunca voy a olvidar esas tardes en tu casa tragando (literal, sin masticar) pizza, galletas, refresco, agua, té, alcohol etc, etc. Nunca me olvides. Juan, a pesar de todas las veces que fuiste un negro para mí (y lo seguirás siendo), a pesar de que seas presumido, y a mil "a pesares" más, tienes algo que me agrada, y das consejos asombrosos, además, eres mi geek preferido. Palillo, contigo podía tener muchas conversaciones desde el tema más vano hasta lo más serio, pero siempre hubo algo que decir, algo de que reír o algo por lo cual quedarse pensativos...sabes que si nuestro futuro no es lo que nosotros deseamos me iré contigo haciendo auto-stop por todo el mundo. (Contigo y con 17 personas más a las que les he prometido lo mismo). A todos, aunque me odiaran por hacerlos recoger la basura siempre y me amaran a la vez por pasarles todas las tareas.
Y ahora mis niñas, se me revuelve el corazón al pensar en las posibilidades de perderlas, porque no tienen una idea de lo difícil que va a ser volver a encontrar personas tan increíbles como ustedes. Mariana, con tu humor, Misty con tu hermandad, Diana con tu ternura, Dione con tu soltura, Karo con tu confianza y Paty con tu manera de ser tan directa. De todas y cada de ustedes me llevo lo mejor  y espero que alguna vez haya sido alguien importante para ustedes. Las quiero como no tienen una idea y no sé quien me volverá a sacar tantas carcajadas como ustedes, tanto apoyo.
De verdad, esas mañanas en el ala norte de la escuela, esa cigarro con ustedes al final del dia, esas salidas inolvidables, todo me envuelve en una melancolía y de verdad espero que ninguno de ustedes me olvide. Los adoro, y saben que les deseo lo mejor amigos.

jueves, 10 de mayo de 2012

Sería una broma que hoy no escribiera nada...

"Cuando tu vas, yo ya fui, vine, di dos vueltas y volví a ir" "Si me valieras como hija no te regañaría" "Yo ya trabajo y tengo mi dinero ¿Pero tú?" "La roooooooooooopaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa" "A mi me valen madre tus amigas, te quiero aquí a las 2:00" "Eso ahorita no lo entiendes, pero cuando seas madre...ya veremos"

Asumiendo que todos tenemos madre, o la tuvimos en algún momento, creo que ya están algo gastadas las palabras que puedo decirte. Sin embargo, creo que al menos en mí es difícil expresar lo que siento sólo con letras, de hecho, me es increíblemente difícil decirte ésto, y escribirlo siempre me ha hecho bien. No soy la hija ejemplar, mamá. Eso tu ya lo sabes, probablemente te he decepcionado más de lo que te he dado satisfacciones, y no tengo la valentía de decirte "Felicidades". Pero ojalá sepas que te amo. Que todo el amor que yo sienta por tí, y a su vez el amor que tu sientas por mí, a veces se opaca por mi necedad de correr y tu deseo de que yo camine. La verdad es que sigo necesitándote demasiado mamá, quizá ya no como antes, cuando era una niña, a lo mejor y ahora más. Necesito que guíes mis pasos, que me tomes de la mano y cuando me caiga, me digas que no paso nada y que todo va a estar bien. Todavía necesito que me arrulles en las noches en que tengo mucho miedo del porvenir, necesito que sonrías desde lejos cuando triunfe, y que nunca, nunca me dejes sola.
Nunca vas a dejar de ser, como alguna vez también lo escribí "la mujer más fuerte del mundo". La más tenaz, la mas valiente. No hay nadie con más asertividad para actuar que tú,  y me duele haberte dolido, porque tú te mereces el cielo, porque lo que más quisiera es que fueras intocable y nisiquiera yo pudiera lastimarte. Son palabras sencillas las que vengo a decirte, pero las cosas más hermosas asi son y eso me lo has enseñado tú: Te amo y te admiro, y cada día que pasa soy más felíz de ser tu hija. De tener el legado de una persona asombrosa en todos los aspectos de la vida, como esposa, como madre de mis hermanos. Y nunca van a alcanzar mis perdones, ni mis promesas, igual y tampoco mis acciones para demostrarte todo lo que siento, pero te felicito, tú, mamá, en verdad lo mereces.


Y así lectores, supongo que nos sentimos todos.

domingo, 29 de abril de 2012

Bad Kids

¡Nos llega el dia del niño! Y solamente para festejar les escribo palabras bonitas en su inhóspito blog, ausentes lectores. Déjenme decírles que en lo personal, creo que nunca he superado esa etapa de mi vida, ya que sigo haciendo demasiadas cosas infantiles y no sé que tan bueno o malo pueda ser, pero estoy segura que algunos de ustedes las añoran...aunque claro, si se trata de mí o mi mejor amiga, no hay mucho que demuestre que lo que creció en nosotras fue el físico y no la mentalidad. (Mis 1.53 lo dicen todo). Pero la verdad es que los dulces me siguen volviendo loca, y estoy segura que a todos ustedes también, aunque era mucho menos preocupante ser gorda, tener imperfecciones, mi recurrente hiperactividad cuando como demasiada azúcar ¡En fin!. Ya no puede uno hacer nada sin que la vida nos cobre y hay que hacer abdominales todo el día a cambio de un Bocadín (porque esos, esos sí eran dulces).
Es también como cuándo los problemas no existían, como cuando tu preocupación más grande era que la vecina amargada no te quisiera regresar el balón, cuando las groserías más grandes eran las palabras suaves de hoy. Cuando fumar y tomar te parecía lo más asqueroso del mundo y no sé cuántos habremos repetido que nunca lo haríamos cuando crecíeramos. Cuando tu papá era un héroe y todo lo inimaginable era posible con él. Cuando mamá era una heroína por razones totalmente diferentes a las que la hacen una heroína hoy. Cuando podías pasar horas en bicicleta sin cansarte y cuando los besos daban asco. Eran aquellos días en los que la lluvia nunca daba tos y los modales no existían. Cuando el miedo era al coco o al ropavejero y no existían esas penas que te oprimen el corazón hasta hacértelo chiquito. Tus mejores amigos eran la mitad de las personas a las que conocías y todavía pensabas que los familiares que te regalaban ropa eran una basura. Esos días en que los emparedados eran la comida más nutritiva y los Looney Toones la caricatura más fabulosa del mundo.
La vida no se podía complicar, y no por que ahora así sea, si no porque antes no había otra alternativa aparte de ser felíz.
Ya que hemos crecido, y hemos dejado atrás tanta inocencia, ese día aparecen otros caminos, y entonces podemos voltear y ver cuáles hemos elegido, pero muy en el fondo seguimos en el cauce de la simplicidad, de saber que pase lo que pase mamá siempre va a estar ahí para besar la herida, esté donde esté ella. Para saber que un abrazo es igual de placentero que el dia de Reyes o que una traición duele lo mismo que antes la ley del hielo. 
Seguimos siendo niños, seguimos estando asustados ante las cosas peligrosas y seguimos siendo audaces para afrontarlas. Nunca olvidemos eso, porque no importa ser tildados de bobos, inmaduroz, todos, muy dentro, seguimos siendo niños.

sábado, 21 de abril de 2012

Porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen una segunda oportunidad en la tierra...¿O sí?.

Hoy desperté con una sola e increíble convicción: Últimamente ya nada es igual.
Últimamente los niños ya no parecen niños, o yo soy mas niña que ellos en muchas ocasiones, o no sé. Últimamente tiendo a repetir mucho las palabras con las que empiezo a escribir y ésto es porque últimamente me obsesiono terriblemente con una idea hasta que la veo encharcada en fracaso o erigida en triunfo, pero que le vamos a hacer...últimamente todo parece igual, todo se tornó tan hermoso que logró una compactación perfecta de emociones en mí en la que es tanta la felicidad que es también tanta la melancolía de no tener con quien compartirla. Últimamente no me he enamorado más que de la naturaleza y ya no hay ni ápice de ilusiones concupiscientes, pero irremediablemente me despierto con una sonrisa desaforante que no desconcierta a nadie más que a mi misma. Últimamene ya no sé que día es, ni me interesa porque todos los días son iguales. Pero no estoy diciendo que es deprimente, al contrario, es una tristeza deliciosa que me ha permitido ver las cosas desde una perspectiva increíble que me ofrece sentir sin pensar, y hasta creo que lo mejor es que ya me perdí miedo incluso a mí, cuándo empiezas a estar tan al borde lo único que queda es disfrutar incluso el minúsculo toque del viento que te pueda estremecer antes de morir, y lo digo metafóricamente porque en verdad lamento que últimamente ya ni escriba tan bien como antes, y que Oscar Wilde no se haya casado con algún pariente para heredarme su bella forma de decir las cosas, y también lamento que mi cabello no se vea tan bonito como en mis fotos de perfil. Les quiero informar, por si nunca se los había dicho, que ustedes, lectores, son la manera en que yo le grito al mundo y desde hace mucho les quería contar del día en que conocí a una prostituta que alegremente me contó que llevaba el mismo vestido desde hacía cuatro días y que tenía el cabello terrible, que se lo había teñido de rojo hacía un mes y su novio le había retirado la propuesta de casarse con ella quince días atrás; cuando le pregunté por qué, me dijo con una sonrisa y algún dejo de tristeza que me estremeció en una cara tan hermosa como la de esa mujer: "No le gustó el rojo...". A los diez minutos estaba bailando sobre las mesas con dos hombres semidesnudos pero conocerla fué una experiencia estrepitosa que todavía no supero.
Nisiquiera eso es igual últimamente: las putas. Ahora se disfrazan de niñas decentes cuando la decencia es un mito tan viejo como el coche que me iban a comprar mis papás a los dieciocho.
Ni la música, ni mis nudos en la garganta que aparecen siempre cuando ya los estoy deshaciendo con las humarolas de mi cigarro, ni las matemáticas reacias a que yo las entienda, ni nada es igual.
Ese es otro de mis problemas: las contradicciones. A veces el mundo me sabe gris y al siguiente momento es todo rojo y mi verdadero problema es que no sé matizar. Últimamente me concentro mucho en mis defectos y lo peor es que en mi paranoia todos ustedes ya se dieron cuenta y ya se concentraron mucho en ellos también.

Pero asi soy yo. Al menos siempre hay alguien dispuesto a leerme, a escucharme, y conozco a dos o tres personas que tengo la certeza de que me aman, o que nunca me van a olvidar, que al fin y al cabo es casi lo mismo.

martes, 7 de febrero de 2012

Well, I wonder...

Me estaba preguntando que estarás haciendo. Me estaba preguntando dónde fué que nos perdimos, dónde fué que olvidaste todo lo que traté de decirte, de mil maneras. Me estaba preguntando porque duele tanto, y porque no puedo llorar. Le gritaba a mi iPod que dejara de recordarte, o no sé si el me lo gritaba a mí. Me estaba preguntando que momento sería el preciso para aceptarte de vuelta, o en que momento te iba a olvidar. Me estaba sintiendo tan perdida en mi propio mundo, en mi propia casa. Me estaba sintiendo tan sola...
Me estaba dando cuenta de que nadie vale lo que tú, aunque te considere lo menos cuando estoy contigo. Me preguntaba dónde estaba el color y a que sabia lo dulce. Me decía que era solo por hoy, y ya mañana estaria bien. Ojalá si, ojalá sí. Me preguntaba porque sucedió en el mes mas tortuoso para un abandonado. Tanta pregunta me confundía y mejor deje de preguntarme. Dios, si estás ahi, si hay algo más: dame una respuesta. La necesito más que nunca, necesito entenderme porque ni yo sé que debo hacer, ni que quiero hacer. No sé si me duele más el corazón que la cabeza, y no sé si tengo mas ganas de llamarte que de olvidarte. ¿Por qué no luchaste por mí? ¿Por qué no aprovechaste las oportunidades que te dí? ¡¿Por qué?.
Tengo ya tan enfermo el corazón, por tu culpa. ¿Para que llegaste cuando más te necesitaba? Sólo para dejar las cosas igual o peor que antes.
'La gente nunca cambia' Nada va a cambiar que suelo ser una imbécil en cuestiones del corazón, ni nada va a cambiar que sueles ser el imbécil al que dejé ayer, y por el que estoy llorando hoy.
Necesito saber que quiero hacer, si alguien sabe, dígamelo, porque yo m e  l o  e s t o y  p r e g u n t a n d o...

sábado, 31 de diciembre de 2011

Todo lo que fué, y lo que será.

Suceden y pasan mil cosas. Pasa que han transcurrido 356 dias, y sucede que comienza un nuevo año.
El pasado me condenó por un tiempo a dejar de comprender unidades de tiempo y espacio, y en lugar de eso contemplar todo de una manera tan subjetiva hasta volver el calor a frio y el sol en ceguera. Pero por fortuna, tan simple como encender la luz y ver que tenia la felicidad ahi enfrente, comenzaron bienaventuras y años nuevos que me cobijaron cuando habia días lluviosos y me presentaron la escenografía de los mejores actos de un nuevo ciclo que se cierra ya.
Recapitular es lo que quiero hacer hoy, visitantes de éste mi árido baúl de los recuerdos.
No sé si lloré mas de lo que reí, no sé si di mas amor del que recibí, no sé si juzgue o me contradije, pero hubo personas ahi, escuchando lo que tenia que decir y viviendo conmigo las historias que tejí.

¿Quiénes éramos nosotros hace un año? Seguramente los mismos, pero con menos corazón, con menos o mas dolor, y quizá algunos con menos o más felicidad.
Con ese super poder que poseemos las mujeres de permitir que nos lleven a lo más alto y nos suelten desde arriba, comencé el año ilusionada, sintiendo en las manos el oasis que meses mas tarde resultaria un espejismo. Deveras que fue una suerte que no me hubiese enamorado, hubiera resultado trágico para el 14 de Febrero. En fín, saludé a esa fecha mandando al diablo a alguien y recibiendo chocolates y mi libro favorito de quien no era ese alguien ¡Vaya dia!
¿Que más hacia...? ¡Ah, ya recuerdo! Me decia mi mamá que no era de señoritas que un chico diferente te fuera a dejar cada fin de semana a tu casa, y me decian mis amigas que era tonto dejar ir oportunidades buenas solo por miedos. Esos meses fueron de ser tonta.
Luego sucedió él, nuestra historia ha sido mil veces contada y lleva aqui en éste blog una huella bastante extensa. En fin. 
Subieron mis calificaciones, comencé a usar lentes de contacto, y la escuela se volvió vespertina.
Negué al amor, lo acepté, lo comprendí, aprendí que no se podia comprender, lo conseguí, lo desprecié y luego lo volví a aceptar.
Éste año aprendí a conducir, y por primera vez dí una patada en los testículos y comprobé que dar cachetadas desestreza.
Leí por meses a Alejandro Dumas, y después de "El Conde de Motencristo" siguió Oscar Wilde, Lovecraft, Shakeaspeare y un poco de etcétera para abreviar y dejar de presumir. También dejé de ir a misa y de persignarme, pero comencé a hablar mas con Dios.
Ya sé por las nueras odian a las suegras y comprendí que una cosa es la hipocresía y otra los modales.
Probé la Salchica Alemana, me hice adicta al café Leija, y también ocurrió la marihuana; pero no me gusto. Regalé lencería. Lencería puesta en mí. Le pregunté muchas cosas al cielo y éste año tampoco me contestó.
Una de las sensaciones mas maravillosas fué dormir mientras acariciaban mi cabello y certificarme sin haber tomado ningún curso de inglés. Ya sé, me volví engreída.
Conocí y me conocieron. Desprecié y me despreciaron. Pero viví, y eso es lo que más me gustó: vivir

Gracias a los que hicieron que todo esto sucediera.

Un dia de tantos de los que fueron parte

Te extraño, ya extráñame tú.


¿Sigues aquí? Bueno, no te vayas, plis
 A los que desaparecieron, no recuerdo sus nombres.
A las personas que siguen constantes en mi vida: MistyDiana, Hiram, Ali, Chó, Itzel, Mariana, MigueBeto, así de poquitos.
A los que aparecieron y reaparecieron justo en éste año: Raúl, Evy, Syniester, Tavo, Kenia, Karla, Luis, Itzel.
A los que están ahi, pero no: David, Güero, Sakeo, Erika, Abel, Idris, Zelma, Palillo, Isamar, Karo, Paty, Segura, Karen, Mario, Clara, Chucho, y otros, que si se me olvidan, por algo será.
A mi familia, al final del año me pesan mas las risas que los regaños.
Mamá, Papá: ¡Que valor el suyo! Gracias.
A tí mi amor, gracias, gracias, gracias. Bésame ahorita que estamos lejos.
Gracias Dios. Toda la solemnidad de mis gracias sonarían absurdas si tu las has concedido, y las conoces tal cual.

sábado, 17 de diciembre de 2011

De vez en vez siento que decir que no te quiero y blasfemar es la misma cosa.

Ya sé que no te gusta leer, pero todo lo que voy a escribir a continuación tu ya te lo sabes de memoria.   Tu y yo perdimos tanto el tiempo que se nos perdió y ahora no sabemos cuanto tiempo llevamos juntos, y ahora vamos por ahi celebrando acontecimientos y riendo y jugando a la felicidad.
Hace algunos ayeres, que saben mucho a pasado, el destino, la coincidencia o qué se yo nos puso en el mismo salón, y te lo juro que me saben a ilusión los recuerdos de como me hice novia de mi mejor amigo.
Mejor amigo, gracias por estar conmigo. Te dije un día "Camina conmigo, no esperes que hablemos, no esperes que te volteé a ver siquiera, nada más, si quieres estar conmigo acompáñame en silencio" Y eso hiciste. Gracias.
Gracias por que convertiste mis gestos en tu lenguaje, gracias por interpretarme.
Gracias por saber el momento exacto en el que necesito un beso, y por escuchar cuando te pido a gritos un abrazo, pero en silencio.
Por escucharme, y escucharme a mí es un acto heróico. Por ser quien eres, cautivarme, fascinarme y ser tan diferente a los demás. Por brillar tanto como persona, o al menos para mí. Por terminar mis frases. Por dibujarme tantas sonrisas. Y te podria yo llenar una alberca con todas las lágrimas que me has hecho derramar, maldito.  Pero como estas guapo no importa.

Y es que se escribe "Feliz Cumpleaños" pero se pronuncia "Gracias a Dios por darme la dicha de tener otro año en el mundo a un chamaco feo, que quiero con todo mi corazón"

Ojalá todo lo que desees se cumpla, sabes que te deseo lo mejor, sabes que voy a estar ahi mientras me necesites, y mientras seas bueno conmigo y me sigas comprando chocolates.
Te quiero. Disfruta tu dia, que para eso yo, tu amiga antes que tu novia, estoy aqui.

Tuya, Yuli.

martes, 4 de octubre de 2011

Favor de no leer, es una catársis de tristeza.

Llevo días desvelándome. Me he dado cuenta que a las doce de la noche hace mas frío. Pues bien, todas las horas son las doce si tú no estás aquí...


Te dejo, mi amor. Te dejo como dejamos la ternura en aquél beso. Te dejo como dejamos las sobras de alguna comida. Te dejo, mi cielo. Te dejo como dejaste tú aquella caricia en mi vientre. Te dejo, te dejo, te dejo. Mira cuantas veces lo repito. Te dejo y no me lo creo. Te dejo y te vuelves un fantasma de mis memorias. Te dejo y no me dejas tú, y me engaño, porque tampoco te dejo yo. Nos quedamos aquí en un abrazo suspendido en todo tiempo y en todo espacio. Pero no.
Te dejo y gritamos ¡NO!, pero decimos: Sí. Te dejo para siempre o quizá vuélvamos mañana. Nos éstamos abandonando. Ya no habrá mas lágrimas ni silencios, ni gritos ni explosiones, pero tampoco habrá un Te amo cada mañana. Tampoco habrá ya nada ni nadie que me separe de tu recuerdo. Te dejo. Como tantas veces juramos que nunca lo haríamos, así te dejo. No dudes que nos amo, pero ya ni sé si Te amo a tí. Estoy sin tí y no me he muerto. Pero apenas horas distan del amanecer y ya estoy llorándote. Te dejo y luego me arrepiento, y luego me arrepiento de arrepentirme. ¡Ay amor! Ay amor...ya déjame en paz amor. ¿Te dejo? Ya no sé. Tienes la expresión de una flor, la voz de un pájaro, y el alma como luna llena del mes de Abril, tienes en tus palabras calor y frío de invierno, y tu piel es dura como el árbol que al sol caliento, y tienes el corazón de poeta, de niño grande, de hombre niño, capaz de amar con delirio, capaz de hundirte en la tristeza, así como te hundí yo. Tus lágrimas se me resbalaron ayer de la falda, pero lo más triste fué la ceremonia en la que me regalaste tu corazón. Mi amor, mi vida, mi cielo, mi niño, abrázame fuerte y nunca me dejes a mí, aunque yo te deje a tí, sé que es totalmente injusto pero asi quiero que sea. Quiero la libertad de que la pasión de mi enojo sea tanta que escriba que te dejo y no sea así. Que la realidad sea que no te dejo nunca. Que en verdad esté totalmente gris éste dia sin tí. Que no quiera comer, siquiera soñar, porque no estás tú. No te dejo, ni me dejas tú. Aférrate fuerte a mi cintura y no me sueltes. Y te juro que aunque parezca, no te suelto yo. Te amo como una loca y es como una loca que escribo por tí. En fín, ahorita vengo, voy a ver si te olvido fumando...

domingo, 14 de agosto de 2011

De amor y como divagué tratando de explicar que era:

Hablar de amor no es ni la mitad de difícil que sentirlo, y tanto lo leemos, lo escuchamos, tanto esta tan cerca que se nos aleja cada vez más.
Sea pues que el pobre amor ya está devaluado, sea pues que el pobre está perdido, sea...es.
Pobre amor, no le informaron a todos que era sinónimo de Todo y que para algunos Todo es Dios, o Todo es una mirada, o Todo es Nada.
Pobre amor, que lo proclaman tanto que ya no sabe a donde ir, que alguien dijo que solo era de dos, y no explicó que cada cuerpo depende del corazón, y no a la inversa.
Pobres de nosotros que ya lo gozamos y lo sufrimos, y más pobres todavía los que no lo conocen.
Y hablar de amor no es hablar de osos de peluche, ni de esa foto que dice "JPTLV", tampoco es hablar profundamente, esta escondido en cosas tan sencillas como lo son los detalles, y en cosas tan grandes como lo son las pasiones.
En fin, tratando de definir lo que es el amor me volvería loca, porque el amor es un sentimiento mucho muy perfecto para nuestra imperfección, no podemos concluir, solamente les recomiendo -ausentes lectores- que amen, amen en cada etapa de su vida a aquellas personas que lo ameriten, hagan locuras por amor, pero no se vuelvan locos por éste, al fin y al cabo el amor es para siempre, y por siempre y para siempre tu y yo.

martes, 2 de agosto de 2011

"Para que lo pongas en tu blog o algo" Me dijo.

Adoro tu forma de ser, adoro tu amor por la vida,
adoro tu sonrisa, adoro que seas tan alegre,
adoro que siempre rías, adoro que seas tan despistada,
adoro la forma en que me amas, adoro que seas tan sencilla,
adoro lo hermosa que eres, adoro verte feliz,
adoro las veces que eres tierna, adoro que seas tan linda,
adoro que seas insegura,  (NOTA: Je, no es cierto) adoro que seas tan tú,
adoro que seas tan franca, adoro la paciencia que me tienes,
Pero lo que mas adoro es el amor y el cariño que te tengo, lo que en verdad amo
es a tí, te amo mas que nada, amo todo de ti,te amo con tus
defectos, con tus miedos, con tus inseguridades, asi te amo
y asi te seguire amando te amo mi Yul te amo mi amor TE AMO!.

domingo, 31 de julio de 2011

Hay dos cosas que mejoran con el tiempo: El vino, y el Amor.

Corría el año de 1957, o más bien volaba. Así dice mi abuelita, que el tiempo vuela, y yo digo que si es así.  Simúltaneamente Sixta le daba la bendición a su hija Teresa, y mientras esta se alejaba encendía su cigarro Camel, el humo le nublaba la vista, dio la vuelta y entro a la casita que a duras penas se mantenía en pie. Caminaba entonces la muchacha que veía su décimo quinto otoño por esas calles que hoy le huyen al pasado para dar paso al futuro, que marcha con ese gigante que es el tiempo, hacia su trabajo temporal en la panadería de Doña Genoveva.
-¡Hola bebé!- Decían todas las empleadas cuando llegaba Tere, de cariño, porque era la más pequeña de todas, y se ponía entonces a acomodar canastas, a despachar a las señoras, cuando por aquí de las primeras diez horas del día llegaba Manuel.
Muchachito de veinte años, menudito él, las empleadas también lo saludaban a él con mucho entusiasmo. Se acomedía a ayudar a todas, y todas le querían. Pero Manuel llegaba siempre con una fruta, una florecita que se hubiera robado, algo para Tere, algo, menos una declaración de amor. Y todas, con la ternura que ameritaba su amor mudo lo miraban enamorado, menos Tere.
Y un día entre harina y hornos descansaba nuestra quince añera en la vitrina cuando vio afuera de la tienda de Josefina Patiño, a un joven de brazos cruzados, con la mirada tan clavada en ella que esas cuencas casi se quedan sin ojos. Estaba él, como los muchachos de esos ayeres aquí en México, con su ropa humilde, pero elegante, sus cabellos negros rizados, moreno y la miraba a ella, y ella sonreía. Lo vio pasar frente al aparador pero no entrar a la panadería.
El aroma de los bolillos recién salidos del horno llegó hasta Emilio, que no tuvo valor de entrar a ver a esa jovencita con expresión tan dulce como el glaseado de las conchas y los colorados, pero ya en su cabeza maquilaba el plan de como pasaría un rato a solas con ella.
Sabido era que Rosita noviaba en aquel tiempo con Raúl Patiño, primo de Emilio. Sabido también que Rosita era de la misma colonia que Tere.
- ¡Apúrate bebé! ¡Rául nos va a dar raí hoy! -gritó Rosita.
Y ahí venia Tere apurada, al salir decía Raúl que no cabían todos en la camioneta, que ahí donde cargaban la mercancía de su mamá podían subirse ella y Emilio y agarrarse bien los dos, para no caerse. Ésta era una manera técnica de describir como iba a empezar su amor: Agarrándose fuerte, uno al otro, más que para no caerse...para no soltarse.
Y así se fueron, esa primera cita que había sido plan con maña fue el comienzo de una de esas historias que dura poco, pero dice mucho.

Pasaron muchos soles y lunas. Era un día de esos que despiertas y sabes que el destino quiere juguetear un rato, y es con tu vida. Se le había hecho costumbre después de ese día a Emilio esperar paciente a que saliera Tere de la panadería, pero éste día, no recordemos porqué, no fue así. Caminaba entonces Tere, como solo una enamorada podrá adivinar: con la mente lejos, muy lejos del cuerpo -con la mente allá, con Emilio- entonces la alcanzó Rodrigo, natural todo ésto, ya que Rodrigo pasaba por esa calle que antaño era La calzada, para llegar a casa con su sabida amante Isabel Cobos, tía de Tere.
Tremendos los celos de las amantes, que piensan que cualquier mujer hace lo que ellas. Al ver pasar por su casa a Tere con Rodrigo retalló más de dos veces el jabón de Pan contra el lavadero de barro hasta que lo redujo a pura espuma, y fue a decirle a Sixta algo así como qué putas, pinches y chingadas. Sixta era esa señora que te ponen de ejemplo ante la palabra ignorancia, Isabel lo era más. Les hicieron falta mentadas de madre para acabar de hablar, así que cada una se fue por su lado, a enchilar alguna salsa con su rabia.
Aún no terminaba de llegar cuando escuchó su nombre completo: ¡¡¡Teresa Cobos Bautista!!! "A correr, pa' luego es tarde" pensó mientras daba media vuelta, pero la mano de Sixta se asió fuerte a los cabellos de nuestra desdichada. Un cuero viejo le marcó la piel, ¡Vaya marcas!. Caprichosas manchas rojas contrastaban con su piel blanca, y se le salía el coraje por los ojos en forma de agua. Hecha un ovillo no sabia si llorar, o maldecir, o sobarse o salir corriendo. Se repetía la conversación inocente entre ella y Rodrigo, en su mente buscaba una mirada imprudente de alguno de los dos que pudiera haber visto Isabel, pero nada encontraba, y sollozaba quedito, hasta quedarse dormida.
- ¿Trabajo? ¡Trabajo de andar de puta, eso es lo que tienes! -cálido despertar le ofreció su mamá la mañana siguiente- ¡Te me levantas escuincla, le das de desayunar a tus hermanos, y te me vas a darle las llaves a Genoveva...Y a decirle que no vuelves más!
Ni se lavó las lágrimas secas de la cara Tere, obedeció resignada, y mientras iba cerrando el zaguán vio en la calle de enfrente a Emilio. ¡Alivio de su corazón, pánico para su mente!. Le alejó de ahí, y ya a una distancia prudente le abrazó, le besó y lloro, y le contaba todo, y lloraba más fuerte. Emilio la escuchó sin decir palabra, solo la abrazaba, y le dijo: Yo a ti te quiero Tere, y te quiero bien, tu no tienes que estar aguantando a tu mamá ni a su marido, ¡Que ni tu padre es!, tus hermanitos pues, ya están mas o menos grandes, ya no han de necesitar de ti, y aunque ya mas o menos te estarás figurando lo que ando pensando, te lo quiero decir mas calmados. Te invito un cafécito, enfrente de la plaza cívica, ¿Quieres o qué?.
Tere nada más asintió y sonrió, Emilio paró un taxi, le dijo no se qué en voz bajita y se subieron al coche. Se enfilaban sentido opuesto a la calle principal y entonces nuestra enamorada agarró sus palabras que se le habían caído de tanto espanto y dijo -¡Óyeme Emilio, esto no va bien! No vamos para el café Emilio, yo estaré burra pero conozco mi ciudad, y ¡No vamos para el café!- el taxista se reía discretamente -Mijita, yo le mentí mi reina, mire que ya quiero que sea mi mujer, vamos al rancho de mi tío Luis y pos' allá esperamos que tenga usted la mayoría de edad y nos casamos ire! ¿O qué no le parece? ¿O qué, quiere seguir con la -una mirada aseveró a Emilio- ...con su mamá, digo? ¿O peor aún, que no me quiere?.
Pasaban por la mente de Tere un remolino de pensamientos, pero al fin cedió, y allá, frente a las ruinas del Tajín estaba el rancho de Don Luis Patiño. Su esposa Concepción recibió muy bonito a Tere, pero le dijo a solas: Niña, estoy contenta de que Emilio se haya buscado ya un asiento a su cabeza, y que al hacerlo te haya elegido a ti de señora, pero óyeme bien, nos vamos a esperar un ratito, a que tu mamá venga, porque va a venir, ya verás. Entonces, cuando eso sea, tu decidirás si ésto quieres para ti, en lo mientras, todavía no dormirás con Emilio, allá en los cuartos, el segundo metate es donde dormiremos tu y yo, y ya después veremos.
Y cual profeta, cinco días después fue Emilio a buscar leña para terminar de hacer tortillas, apenas venia bajándose del burro cuando el gendarme ya lo estaba esposando.
Allá en el Municipio estaba Doña Concha, sus dos hijos, Doña Sixta, su marido y los dueños de nuestra historia: Emilio y Teresa. Ésta no sabia que poner de escudo en medio de las miradas asesinas de su mamá y ella, Emilio y su familia retaban a ese señor obrero de Pemex, que temiendo que lo involucraran de más, abandonó el lugar, quedando Doña Sixta sola.
-¿Ya es tu mujer?- se apresuró a decir.
-¿Cómo?- tragaba saliva Emilio
-¿Qué si ya durmieron juntos? -el tono furioso empeoraba el ambiente
-No señora, todavía no se han acostado -contestó por el Doña Concha, así sin pudor se manejaban antes las cosas.
-¡Arreglemos ésto de una buena vez!- gritó el gendarme -Usted denunció una desaparecida, y no hay tal. La muchacha es muchacha todavía, así que no le debe nada el chamaco jumento, ¡Que ni para huir es bueno!, ¡Y usted señorita, decida con quien se va y cada quien para su casa!

Ya sabrán a quien escogió mi abuela, o no estaría yo escribiendo ésto. Dice que cuando llegaron al rancho, mi tía-bisabuela les puso un catre -con colchoneta y toda la cosa- y los dejó solos por lo que restó del día. Cincuenta y cuatro años después aquí están los ancianitos, su cuarto huele a medicinas, y caminan lentito. Mi abuelita tiene diabetes, y mi abuelo padece una excesiva retención de líquidos, entonces él ya no se acuerda bien. Ayer mientras mi abuela regaba las plantas, le decía él
-¿Tere, te quieres casar conmigo? ¡Anda, ¿Si?! ¿Cuántos hijos tienes?
Mi abuela ríe -Ocho- le dice.
-¡Yo los mantengo!, Soy jubilado de Pemex, me alcanza para cuidártelos, pero cásate conmigo Tere ¿Sí?.

A veces dice uno que no cree en el amor, cuando del amor venimos todos.

martes, 14 de junio de 2011

En tiempo presente se vivió mejor.

Estoy yo despertando, una hora antes de que tu llegues. No son mariposas, hay gaviotas en el estómago. Revolotean en un cielo que tu te encargaste de diseñar dentro de mí. No me quiero poner poética, pero ya estoy pensando en que lo voy a bloggear. Quien sabe que tanto soñé pero fué contigo.
Entonces me quedo en mi cama, espero, ¿Ya ves lo que me haces hacer?. Se tiene que ir mamá, se tienen que ir todos, para que yo pueda salir como idiota, con mi uniforme arriba de más ropa todavía. Nada más para que no sepan que esta mañana es tuya, no de la escuela, como nunca lo ha sido.
Yo casi no me enamoro, se los juro. O si no es que es mi estado natural, según yo ha pasado solamente 1 vez. Y eso no terminó bien, ni por mí, ni por él, él anda por ahí, en el cielo, con Dios, eso me dijo mi mamá cuando yo le gritaba al destino que me lo devolviera, y cuando las ojeras tenian pintado un te amo marchito.
Desde entonces han pasado por mi vida muchas personas, por mi corazón unas cuantas más, pero mi alma quedó tan herido que le salió una costra grotesca como el mismo nombre, que duele si la arrancas, pero que luce mal en la piel de mi espíritu.
Asi llegaste tú. Lamento de verdad tener que decirte todo esto en una época en la que aunque lo haga sonará falso porque lo están repitiendo otras veinte niñas que no saben ni amar a su madre. Pero tan diablo que parecias querubín llegaste a mi vida. Rumiando recuerdos no tan lejanos volteo al pasado en esta mañana, y te veo con tu uniforme, sentado junto a mi, no hablándome de tí, no queriéndome. Siendo los dos el uno para el otro unos totales desconocidos.
Y pasando el tiempo el destino tejia y tejia historias, teniéndonos a los dos en líneas paralelas, para al fín, un 15 de marzo unirlas como el niño que juega con su regaliz.
En todo eso cabilo mientras espero que sean las ocho. Mi alarma suena, las gaviotas no cesan.
Ahora sí despierto, como un resorte me levanto de la cama. Ropa, lo que sea. Mochila, suéter, celular, tu recuerdo, lo que sea.
Es ya la hora, pero no te espero aún. Sé que siempre llegas tarde, tarde llegaste a mi vida. Yo te dije "Sí, quiero ser tu novia" Pero no te dije que era una obsesiva compulsiva, no te dije que los dulces me ponen hiperactiva, no te habia contado que no soy lo que aparento ser, y que tengo el complejo de creer que no valgo la pena, que soy insegura hasta los celos, que soy de carácter voluble hasta el desespero. No te conté que me aferré tanto a estar sola que no sabia como pedirle a alguien más que se quedara, y que prefería rendirme a luchar, porque pensaba que nadie queria que luchara poresa persona. Se me olvidó decirte que soy indecisa hasta decir ¡Basta!, y eso causó mil peleas por no saber nunca a donde vamos a ir, lo que no sabes es que a casi donde sea yo voy contigo Entre tanto desastre te mentí, y te volví a mentir, y me jalé los cabellos para enmendar mi error, y en tanto tropiezo entendí que te volviste de las mejores cosas que tengo, me arrancaste los miedos a punta de llanto por creer que perdía lo mejor que he tenido en cuestión de amores.
Tengo hambre, bajo por un yogurth. Llamas, estás aqui. Salgo. Estoy enojada contigo, quien sabe ya porque, siempre estoy enojada contigo, creo que me molesta que hayas llegado a poner de cabeza mi mundo, y que me hayas enamorado sin más arma que tu mismo amor.
Te veo, soy una niña chiquita cuando estoy contigo. Me inclino para besarte y como casi siempre te quitas. Y la niña chiquita hace berrinche por dentro, mientras yo me comporto. Luego me besas. ¿Que pasó? A si, me besaste.
Vámonos amor. Conduces, te quiero por eso, porque pareces niño manejando su juguete. Me estás haciendo reír, siempre me haces reír. Y luego me haces hacer berrinche, pero por dentro me estoy riendo.
Llegamos, nos acordamos de la vez pasada. Siempre nos pasan cosas muy bizarras a tí y a mi. Estar juntos como la principal.
Y pasa que, me pierdo. En tu voz, en tus bromas, en tus manos, en tí. Y pasa que ya me enamoré, y pasa que mi sentido común se cansó de gritar que no y el corazón se puso a anhelar más fuerte un amor. Pidió tanto nunca volver a sentir que ahora que lo has logrado te quiero tanto que hasta no sé.
Toma todo formas tan diferentes cuando lo veo a través de tu pensamiento. Que no sé.
Y ya, es hora de irnos. No me dí cuenta, pero los minutos se fragmentan cuando me dices "Te quiero".
Hay momentos que quisiera uno que no terminaran, asi como éste. Pero existe aparte de ti la vida, asi que nos vamos.
Conduces otra vez. Nos quedamos varados en la carretera, pero no maldigo tanto, porque vas ahi. Mal, bien, enfurruñados, mas bien que mal, por que nos queremos.
Como siempre reímos. Como siempre me haces feliz.
¡Dulces! No sé porque siendo tan simple me quieres tanto. Estamos aventando cerbatanas a los tráilers, comiendo chicles de un metro, y queriéndonos.
De pronto el tráfico avanza. Una hora se va rapido cuando estoy con alguien de quien estoy enamorada.
Llegamos a casa. Me despido, hacemos rapidamente planes para mañana, que se cumplen tres meses de que agarraste mi mano y no la soltaste. Escucho el motor mientras camino, te vas hasta que ves que doblé la esquina. Y dejas en mi ropa tu aroma.

Asi de perfecto es todo, asi no puedo pedir más de todo lo que haces por mí.

Solo queria decirlo.

lunes, 13 de junio de 2011

No hay sociedad, solo poetas, y no todos están muertos.

Comenzar a escribir es hacer que a los pensamientos les salgan alas. Uno escribe lo que quiere, pero lo que en verdad se busca es hacer llegar a un corazón más lejano que lo que un mapa sugiere el producto de la mitosis de nuestro sentir.
Aquella fotocopiadora invisible de sentimientos que se abriga en cada uno de nosotros, desgraciadamente escribir es para mí casi siempre la manera de que todos sepan lo que quiero decir, menos el destinatario.
Hace algunos años el miedo que se califica como natural, ese al coco, ese a la bruja, ese miedo se albergó en mi vientre. Ahora ya no tengo miedo a cosas tan certeras como el inminente regreso de la muerte, ahora más bien le tengo miedo a la vida.
Todos los días despierto dando mis más sinceras gracias a eso que hay más allá, que no sé que es, pero que existe y lo puedo sentir, y todos los días siento que me enamoro de algo, de alguien. A veces es de un texto, de una palabra, de una nota, de un acorde, de una textura, de las sábanas que arrugamos en aquel cuarto de hotel, de todo eso me enamoro.
A veces me da por odiar, me dá por odiar tu mirada de aquél día, me dá por odiar hasta a mi sombra, porque aun me queda un orgullo -siete veces siete pisoteado, pero en pie- que no me permite odiarme a mi misma.
Escribir entonces, no es cuestión de saber, si no de sentir. De que las palabras le hagan el amor a tu corazón, acaricien amores pasados, rencores, amarguras agrías como el limón que sazonó los días felices. Y para sentir no hay edad, para amar mucho menos.
Y entonces dirán todos que para escribir hay que estar enamorada. Y según todos y según yo asi debe de ser. Enamorada de la vida y enamorada de mi incertidumbre he logrado mis micro triunfos.
Un hombre algún dia llegará, de eso estoy segura, que va a hacer que escriba los más confusos y tormentosos versos, porque si en algo se basa mi escritura es en la certeza de que el amor a mi no me va a llegar con el suficiente tiempo para asimilar que ya se está yendo.
Y deshilachando las hebras de mis sesos en forma de adiós, escriban ausentes lectores, cosámonos la boca y escríbamos, porque con la mente se habla mejor que con la lengua.


Debió ser un prólogo, pero hoy es una entrada más; Para quien lo quiera leer.

domingo, 15 de mayo de 2011

Yo nunca dije "Enamorada".

“Quiero compartir mi silla, contigo; Quiero ver salir el sol, y despedirlo;
Quiero caminar y correr, a tu ladito; Quiero buscar y encontrarme a solas contigo;
Quiero dormir y soñar caricias contigo; Quiero reír y llorar con tus ojitos;
Quiero compartir mis secretos y mis suspiros; Quiero aprender a entender al mundo contigo;

Pero hay una cosa que te debo decir, no es nada fácil estar tan lejos de ti

Porque me haces enloquecer. Tú me enchinas la piel”

Desde cuando quiero escribir esto, pero hay mil cosas que me lo impiden, ya saben, mi aversión a las cursilerias, mi miedo a la burla, mi actitud de “non amore”. Pero es que tengo que desahogarme, él se ha metido en mi cabeza, y también, para sorpresa de muchos, alarma de pocos, risa de algunos y dolencia mía, en mi corazón. Sé que es un sentimiento porque no puedo explicarlo, esa es la pista. Yo me niego rotundamente a creer en el amor porque al fin y al cabo, por muy hermoso que sea todo siempre SIEMPRE termina mal. Al que no le haya pasado lo contrario que levante la mano.

Esto es demasiado abrumador para mí,

Estoy comiendo y pienso en él, estoy pensando en él y sonrio, estoy abrazándolo y estoy pensando en besarlo, estoy besándolo y no puedo pensar en nada.

Estoy a kilómetros de distancia de él y su aroma se aparece todo el tiempo por éste aire. En cada palabra se cuela él.

Entonces gracias al cielo encuentro algo que hacer, otra cosa que decir o me distraigo y por ratitos no me acuerdo de los murciélagos en el vientre.

Estoy haciendo nada y aparece. Se aparece diciéndome “Mi amor”; quebrándome la razón; sacándome una sonrisa; con su carita de niño pequeño; su atolondrada manera de ser, me contagia su afán de olvidarse del mundo y me despreocupa.

Ver mi mano entre la suya, sorprenderlo jugando con mi cabello, verlo arrugar la nariz mientras hace berrinches, y luego darme un discurso maduro de que no me debo enojar con él.

Y sí, es muy pronto! Pero ¿Cuando lo voy a decir?…¿Cuando ya no esté? Hoy por hoy. No hay certeza de nada, lo quiero y me conquistó, me besó en la frente y me robó la cordura. Lo quiero y lo quiero y lo quiero.

Y no diré que haría todo por él, porque no lo haría. Y no diré que estaremos siempre juntos, porque no lo estaremos. Solo trataré y haré lo posible para dejarlo con una sonrisa como la que adoro cuando tengamos que decir adiós.

Solo queria decirlo :$.