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sábado, 10 de enero de 2015

Clausuras temporales

En algunos eventos que requieren de poderosas recargas de adrenalina -tales como fiestas, peleas, tales como hacer el amor- nos damos en la madre, pero no nos damos cuenta. No es hasta el siguiente día en el que nos duelen los músculos, nos pesa el cuerpo, nos aparecen cicatrices y manchas púrpuras que nos recuerdan que nada en esta vida es gratis y que hasta a veces pagas con dolor. 
Bien, esa es mi vida ahora. Desde unos meses atrás, comencé a vivir mi vida en modo ráfaga y no vi venir todas las experiencias que llegaban a ella. Me tragué lágrimas, sonrisas, gritos, frustración, miedos, carcajadas, besos, promesas, dolor y alegría, y mi alma se indigestó de una manera asquerosa que si la pudieses ver, encontrarías una masa gélida que quiero vomitar y que no he podido. He querido escribir y he abierto y cerrado el procesador de textos tantas veces como parpadeas en un día. Es un pinche nudo que me ahoga y que me detiene y me estoy volviendo loca por avanzar. Al principio, cuando esta bomba de sentimientos era consumida, supo perfecta. Supo a la vida. Supo a noches largas, a días soleados, supo a lo mucho que me gusta despertar y saber que ese va a ser un día azul. De la puta nada comenzó a aplastarme, comenzó a enfermarme, a intoxicarme, me hundió en días grises y causó alucinaciones. Me hizo creer que podía encontrar la felicidad en el mismo lugar en el que la perdí. No le voy a perdonar nunca que me incapacitó para escribir, y digo escribir separándolo de lo que conocemos todos como escribir. Porque expulsar mis delirios en letras me vacia, me cura, me renueva y me deja dormir, pero las últimas veces que traté, quedé debiéndole muchos sueños a la noche, y cuando le pude pagar se desquitó y me regaló pesadillas. 
Ya me consideraba en paz con este juego de perder y ganar, ya la abría la puerta de par en par a la soledad y habíamos conectado sin estorbarnos, sin chocar, pero algo pasó y la hice enojar y maulla cada noche, me rasguña, me tumba, me amarra a mi almohada y me seca las lágrimas, y sabiendo lo mucho que detesto las expectativas, me alimenta de ellas, nada más para estrellarme en la realidad. No me lo explico, mi realidad es buena, me encontraba tan bien, tan enamorada de abrir los ojos, de tropezar, de caer, de levantarme, de el humo de mis cigarros, de las consecuencias de mis actos, y de la nada me empiezan a faltar piezas. De la nada, mis emociones se enfermaron. Pero ¡ah! como me gusta escribir por esto. Tal vez encontré la solución. Sólo tal vez, si me encierro con esta soledad que se ha salido de control, si le cuento mis miedos, si la abrazo como antes, si la reconquisto y la calmo, si le recuerdo su lugar en mi vida, entonces ambas nos curemos. Este tipo de batallas solo pueden ser peleadas por mi, pero la cabrona vida me ha hecho cinta negra. Tal vez este tiempo he mantenido cerca a mis amigos, a mis salvavidas, a esos abrazos eternos, a mis obsesiones, y debo probar abrirles la puerta y dejarlos salir, solo por un momento, el tiempo que tengamos que pelear. Me siento feliz porque he elegido gente paciente que sabe esperar, que no juzga, que no hace este dolor más grande (porque mis contradicciones dictan que soy feliz, con momentos de infinita tristeza). Y me da miedo mirarla a los ojos, me da miedo perderme en ella. Me da miedo que no la entienda ni ella a mi, y me seque de tanto llorar. Me preocupa que se me terminen los cigarros ¿Y si la venzo? ¿Qué sigue?. ¿Y si luego ya no sé abrir la puerta? ¿Y si cuando salga ya no hay nadie?. No sé, pero me voy a arriesgar. Voy a vaciarme toda para hacer espacio al futuro, porque mi genética me dio mucha hambre de experiencias, pero también una consciencia inestable que se tiene que arreglar escribiendo de como me voy a agarrar a putazos con la soledad.

martes, 7 de octubre de 2014

La otra noche soñé contigo.

Me veo caminando, llegando a unos departamentos ubicados en el centro. Subo muchas escaleras, al llegar, entro a través de una puerta de madera y el departamento tiene un pequeño balcón. Me siento contenta sin razón aparente y me asomo a la calle. Miro a la gente pasar, pero me concentro en el balcón de al lado, a través de la ventana, puedo ver el departamento contiguo. Es precioso. Y no en el concepto típico de "preciosura". Es más bien modesto. Recuerdo mucho una alacenita verde que tiene trastes muy al estilo de los buenos años, los de antes, y un ventilador de escritorio color azul con blanco. Las paredes son de un tapizado color melón a cuadros que simpatiza muy bien con el resto del lugar y todo parece bajo un filtro de fotografías con muy poca saturación y muchos colores amarillos. Fascinada como estoy, te sorprendo a mi lado, sin embargo, en mi sueño no te había visto nunca antes en mi vida. Me preguntas que miraba y te cuento lo feliz que me ha puesto ese departamento, tomas mi mano y me dices que tú vives ahí, y me llevas a conocerlo. Despierto.

Tal vez es ridículo y yo no puedo vivir sin darle importancia a lo que no la tiene, pero para mí ese sueño significó mucho. Significó un resumen de lo que somos ahora, de lo que no sabíamos que seríamos antes y de todo lo incierto que es lo que seremos mañana. De lo chingón que es algo tan banal como que a alguien le gusten las mismas cosas absurdas que a tí y a su vez comparta contigo todas las ambiciones que es natural tener siendo tan jóvenes. Después de haber viajado mucho a los terrenos donde se te hinchan los ojos de tanto llorar, a los encierros donde te duelen las uñas de tanto arañar para intentar salir, de pisar los bordes de los precipicios y enamorarte de los vértigos que vienen con cada corriente de aire, te encuentras de pronto en una paz infinita y sabrosa. Es más bien como un pedazo de tu vida que sabe a pizza y a cerveza como la cena que tuvimos hace algunos meses. Y siendo yo quien no puede existir sin cohabitar con el drama, algo de drama le tenía que encontrar a esto, y es que esto es más grande que yo. Es como si toda tu vida te hubieran obligado a darte un putazo por cada beso, a una cruda horrible después de cada peda, a una gripa del carajo después de bailar bajo la lluvia, y contigo no hay nada de eso. Contigo todo son domingos con clima bonito, contigo todo es esa sensación de encontrarte $100 en un pantalón, contigo todo es como un rompecabezas que se arma solo y caricias que yo ya no sé donde poner. Me resulta abrumador y -para variar- me llena de miedo a perder esto. Pero hasta este miedo sabe rico, es ese miedo antes de lanzarte a la pendiente de la montaña rusa, ese miedo antes de salir a triunfar en un escenario, ese sudor de manos antes de que hagas el mejor papel de tu vida en una exposición. Eres mi color favorito, eres la película que quiero ver hasta el final aunque ya sepa que voy a llorar, eres mi expectativa negativa que más he disfrutado. A veces incluso me pregunto si todas esas veces que yo le gritaba a las piedras tu estabas por ahí escuchando, porque has sabido que puertas tocar en mí y las llaves correctas para hacerme caer así. Porque de todas las formas que hay en este mundo para autodestruirse yo sigo eligiendo enamorarme valiéndome madres lo mucho que vaya a vomitar mañana, lo tan sola que me pueda sentir después viendo Netflix y comiendo palomitas. Por lo mientras voy a ejercer este deporte extremo y al menos por hoy te voy a hacer parte de todas las pendejadas que implican ser yo. Mis sueños, mis complejos, mis miedos, mis risas, mis dulces, mis juegos, y entonces estos días no serán tuyos ni míos, sino nuestros, porque eras un mejor amigo en un día soleado, una notificación en el xbox, whatsapp -y todas esas cosas del ahora que no suenan tan bonitas- pero después de que me mostraste lo bonito que sabes querer, no veo porque no intentarlo también yo.

viernes, 11 de julio de 2014

El asqueroso acto de besar.

Un beso es algo muy asqueroso. Si lo piensas, juntas tus labios (los mismos que juntas con un cigarro, con las mejillas llenas de grasa de alguien más, los que juntas con la comida) con los de otra persona, que sabe Dios donde han estado. Compartes saliva y enzimas disolventes con las de alguien más y ese es el punto: te disuelven. Ahí entra la magia del sistema límbico, en que en ese movimiento extraño de cabezas, otras cosas reaccionan en cadena como tus brazos que me toman de la cintura y me haces esas caricias chistosas en los hombros como si no quisieras que me fuera nunca y se siente tan bien que olvidas por un momento lo asqueroso que es, y cierras bien fuerte los ojos esperando que nunca termine y a veces de hecho no termina y tu estómago atiende una revolución y ya valiste madres. Por otro lado, están esos besos pasionales en los que de tanto en tanto te sueltan los labios para decirte en el oído lo mucho que te gusta besarme el cuello y más allá. Están también esos besos confundidos en los que de repente te detienes y agachas la mirada porque somos prohibidos, y me dices que me necesitas y yo me rio, pero te digo que te creo y tu me crees y ya con eso basta. 
Los besos son el factor que pone a mi corazón como común denominador y lamentablemente en esa ecuación no sé restar, pues no sé perder, pero claro que sé dividir y sobre todo multiplicar. Multiplicar por cien cada beso para que este verano del 2014 se siga tatuando en mi memoria como hasta hoy. Por que sentirme viva es una receta que me costó mucho trabajo encontrar dentro de mí, y tuve que matar demonios y miedos y chingadera y media para poder disfrutar de la melancolía, de la soledad y de recorrerme sin asustarme, para poder viajar en alguien más contemplando con asombro las maravillas que viven dentro de tí. Para sorprenderme eufórica abrazando a mis amigos mientras cantamos y sonreímos y las carcajadas se escapan y quiero que todas las noches sean como hasta hoy, llegando a mi cama a sonreír antes de dormir. Y que cuando no, que cuando las lágrimas empapen la almohada sepa reconocer que es parte de la vida y que ni que no lo hiciera ya, cuando la pinche existencia se pone perra y no queda más que encarar y ahí en el suelo también saber decir "gracias". Tal vez no sé pensar en quien no me piensa, pero te pienso fuerte. Tal vez no sé querer a quien no me quiere, pero te quiero mucho. 

En conclusión, no me quiero dejar de enamorar al mismo tiempo que respiro y quiero ser más alta que los cerros para no dejar que nada me tire mientras toco el cielo con los dedos que acarician tu cabello mientras ejecutamos el asqueroso acto de besar. 

domingo, 18 de agosto de 2013

Te ruego que no todos mis sueños se hagan realidad

Primera noche

Marrani, mi hámster, se ha escapado de nuevo. Me siento furiosa y no entiendo el porque. A decir verdad siempre actua como si odiara cohabitar conmigo pero es solo un animal asi que es patético mi enojo, patético y colérico. La persigo por toda mi habitación y cuando por fin la encuentro vulnerable para ser devuelta a su jaula (la segunda después de la gran jaula de $900 que SE COMIÓ), tomo un cojín y la cubro -regularmente hago ésto para que no me muerda, la hija de puta- sin embargo esta vez es diferente. Le estoy haciendo daño. Puedo sentir sus pequeños huesos romperse por la fuerza que estoy aplicando. No sé si se muere asfixia o por dolor, pero esta innerte. En una catársis de sadismo tomo sus maxilares -uno con cada mano- y tiro de ellas a cada extremo hasta que su pequeño cuerpo ha quedado dividido en dos. Alguien toca la puerta, es Hiram, mi primo. Bajo y aprovecho para tomar una bolsa de plástico de la cocina. Cuando subimos, tomo los restos y entonces Hiram decide lo divertido que es burlarse de lo mal que huele el cadáver y valiéndose de la bolsa de plástico trata de asquearme poniendo las vísceras en mi cara. 

En seguida voy en un autobús con Edel, mi novio, en una bolsa cargamos cilindros para beber agua. Demasiados. Un hombre en el asiento trasero quien padece trastorno bipolar comienza a gritarles a todos y de pronto empieza a golpear a una mujer salvajemente. Edel me pide que me oculte bajo el asiento y que no salga por ninguna razón. Tras dejar a la mujer inconsciente, el hombre me vé. Me pide dinero para comprar cilindros para beber agua. No sé por que no cabilo en el contenido de nuestra bolsa asi que le doy mi tarjeta de crédito. La rompe en dos y se avienta por la puerta delantera con el autobús en movimiento. Queda hecho mierda en el pavimento. ¿Yo? Yo estoy muerta del miedo.

Segunda noche

Estoy en Túxpan, visitando a mi tía. No hay nadie en casa asi que decido salir a pasear a la perra, sin embargo el fraccionamiento tiene dos rutas para salir a la carretera y tomar el autobús. Cuando me acerco a preguntarle a un hombre cual queda más cerca, la perra me muerde. Nisiquiera sé que maldita perra es, solo se que es de mi tía. La cargo en plena parsimonia y acto seguido me encuentro en la playa. Estoy consciente que tenia que alcanzar a mi familia ahí (y asumo que se han llevado a la perra), sin embargo se han ido y decido que antes de alcanzarlo será buena idea tomar el sol un poco. La playa esta siniestramente desierta. De pronto camino hacia un muelle junto a unas escolleras y me siento en una gran roca. A unos metros de mi veo fundas de dispositivos electrónicos y una mini iPad. La tomo. Me siento con suerte, no habiendo nadie en la playa, ahora me pertenece. Comienzo a caminar pensando en lo afortunada que soy y casi al llegar al mercado de la ciudad donde sé estan mis familiares, me pregunto a quien pertenecería el dispositivo. Comienzo por la galería de medios y miro el ítem más reciente. Es un vídeo. Alguien comienza a grabar una vista panorámica del mar, hay un delfín, las olas chocan contra él y él se divierte. De pronto las olas que lo tocan se pervierten en un color rojo. Rojo sangre. La cámara se desplaza buscando el origen. Cinco o seis personas están siendo devoradas brutalmente por tiburones, entre ellas, un tio mio (una vez más, no sé que tío es, sólo sé que es mi tío). En un escenario atroz una de las personas logra subir al muelle y mi tio le ruega ayuda. Le da una mano y cuando logra sacarlo veo con horror que sus piernas y cadera han sido arrancadas de su cuerpo. El hombre se da cuenta que mi tio no sobrevivirá y lo arroja de nuevo al agua. Los halaridos de éstas personas son un infierno para quien las escuche...y sin embargo, sigo orgullosa por haber encontrado el mini iPad. Se termina el video, y gracias a Dios, el sueño.

No sé cual sea la razón de mis pesadillas, las cuales aparecen esporádicamente sin motivo aparente. Cuando sueño, mi imaginación no tiene límites, tengo sueños increíbles e hiperreales. Pero las dos ocasiones que me he topado con el Diablo en mi inconsciente he despertado llorando, he quedado petrificada en mi cama por minutos con la piel erizada y el pulso a punto de estallar. Cuando soy capaz de moverme le llamo a Edel llorando. Las primeras veces se extrañaba y no entendía por que no podía articular una palabra, ahora solo me escucha llorar y me habla como a una niña que se acaba de caer. Cuando consigo calmarme, tengo miedo. Mucho miedo.

Miedo de ser la maldita mala persona que soy en todos mis sueños.

jueves, 31 de enero de 2013

Resignación

Al escribir cosas, muchos pensarán que tomo las palabras más rebuscadas del léxico de una película romántica o de una revista del corazón y entrego cualquier cursilería para tener la satisfacción de la atención de todos ustedes y el creer que me hago escuchar cuando la única que se queda con los ecos de mis sentimientos es esta triste página; sin embargo, no es asi. Cada vez que escribo es como tomar la hebra de una palabra y empezar a destejerla creando una marañana igual a la que había antes, pero ya gritada, ya esquematizada en letras, ya exhausta de salir a un mundo donde las ideas no se comprenden a menos que se vivan, y vivir de ideas es precisamente lo que me trae por aquí.
Lo digo por la maldición perpetua de los sentimientos, por que a todos nos toca alguna vez y a algunos infortunados no nada más nos toca, si no que nos golpea, nos tumba y nos dirige en líneas paralelas a la paz y la sanidad mental. Por que debería declararse una pandemia mundial el amor de tantos estragos que anda causando por ahi, porque es tan inestable y tan fuerte, y tan débil y banal, que uno no sabe cuando si es amor o cuando son un montón de hormonas que tiran del cabello y te susurran al oído que quieres más. También se suele confundir con la admiración, con la soledad y con infinidad de cosas y he llegado a la conclusión que no puede ser admiración porque cuando amas admiras, y no puede ser miedo a la soledad cuando vives sola muchos años y un dia llega alguien que al ausentarse, no puedes ni concebir nacer en un mundo el que no exista él. Tampoco creo en la dependencia porque esa la desarrollas por el tabaco, es más bien la comodidad de saber que un idiota te hace feliz y el mundo está tan destruído que estar enamorado de una o un idiota es más malo que ser gorda. 
Yo no puedo describir el amor y la verdad es que hasta me siento imbécil escribiendo de un sentimiento que todos colorean de rosa cuando esta más manchado de sangre que cualquier guerra que haya existido en el mundo, y no exagero, porque  hay un nombre palpitando en cada poro de su cuerpo cuando leen mis palabras, un nombre al que le tuvieron que poner nombre precisamente por lo indescriptible de su ser, por que los llevó a un éxtasis de tocar labios y enredar piernas del que les anuncio -y no mueran por favor- un dia los van a arrojar o ustedes arrojarán de la manera mas brutal que exista porque yo misma he estado en el pavimento rodeada de varios cadáveres más. Porque si mis palabras fueran mentira Tita no se hubiera muerto haciendo el amor con Pedro en uno de mis libros favoritos, o al último integrante de la estirpe de José Arcando Buendía no se lo hubieran comido las hormigas, si lo que yo dijera fuera mentira, Garcia Márquez estaria mudo y Haruki Murakami no hubiera llegado a mis repisas nada más a hacerme llorar. 
Nunca ganas, y esa es la lección mas difícil de aprender, que cuando todo es palpable al dia siguiente es invisible, que nunca pero nunca dominas el corazón de alguien y si eso es lo que crees mejor dá media vuelta y vé todo lo que has plantado, por que algún dia lo vas a cosechar cortándote las manos y queriendo sacar de tu mente la piel de la persona que ames tanto, pero tanto, que no puedan estar juntos. Por que el no estar juntos es la más grande prueba y andan muchos por ahi sin estar con quien amaron por el simple hecho de ser un sentimiento tan perfecto -como alguna vez lo dije- para seres humanos tan imperfectos como nosotros.

Tan imperfectos como yo, que te amo y vivo para ver desaperecer el amor que sientes por mí. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Caprichos

Tienes dos lunares en el cuello, muy cerca uno del otro, como nosotros. No son negros, más bien son como chispas de chocolate que salpicaron tu piel, uno es mas grande que el otro y también mas obscuro, y si partimos de esos lunares podemos trazar líneas en todo tu cuerpo que me harían volverme loca si quisiera recorrerlas todas y digamos mas bien que eso hicieron. Cuando besé esos lunares por primera vez, me dí cuenta que no me iba a dar por vencida hasta agotar las palabras para describir lo que soy cuando estoy contigo. Tal vez ya nadie quiera leer de mí y de la manera en que te amo y lo escribo así, sin mayúsculas, por que si lo acentuo sería acentuar mi desesperación porque estés aqui conmigo. De todas las cosas que has dicho te he creído solo la mitad porque no hay amores perfectos y regularmente nos enamoramos de lo que odíamos y tú eres un mentiroso. Cuando llegaste, ámbos acordamos irnos de inmediato a la primera señal de amor, pero desde aquella vez que me prometiste el cielo con un beso en la espalda supe que me habías engañado y te ibas a quedar a vivir en mí para siempre, y no, repito, no eres perfecto. Lo recalco porque si empiezo a creer que lo eres me voy a enamorar más y necesito recordar lo mucho que odio cuando no eres perfecto porque son las ocasiones en que creo que te necesito más. A veces no puedo creer que en un instante tan banal como tus manos en las mías, mis carcajadas, tus pasos (y todo lo que quiere ser romántico pero no es) se escondan estas palabras. Me conoces, me conoces de tal manera que sabes cuando voy a cansarme de tí y sabes también que eso no va a pasar hoy, conoces mis miedos a todo y también la manera en que me rio del mundo, por eso es que hablo de una vitalidad, porque me conoces tanto que yo también a tí y cuando nos damos cuenta somos uno, somos nada y somos todo. Cuando volteas a ver como nuestra vida es tuya y también mia y se bifurca para volverse una como uno nos volvemos entre sábanas y humo de cigarro. Cuando tengo la sensación de que el momento nos hizo y es él el que nos calla, nos grita, nos ata, nos junta, nos aleja y al final nos deja exhaustos y aún asi queremos más. Al hablar de necesitar, de querer más, tengo que hablar de como quisiera comerme tu piel y tu boca y ser tú y desesperarme porque eres del cosmos y el universo no permite que nadie le pertenezca a nadie ni lo permites tú, ni lo permito yo, y también tengo que hablar de como debrayo mientras hacemos el amor y me pierdo en esos lunares que tienes en el cuello.


lunes, 8 de octubre de 2012

De cuando ver el calendario se vuelve triste.

Tengo miedo de haber escrito demasiado, porque ya no sé si haya algo nuevo que contarles. Tal vez por eso he descuidado este espacio y he llegado hasta a pensar que debería dejar de plantar mis frustraciones y éxtasis ante ustedes porque probablemente se pregunten porque no he madurado lo suficiente como para enfrentar todo sin llorar o fumar o tantas veces ámbas.
La verdad es que si hubiese manera de describirme en la que no hiciese contradicciones ilógicas diría que soy melancólicamente felíz y entonces reiría porque asi es como es la vida: triste...
Todos dicen: ¡Vive éste dia como si fuera el último! ¡No!
El mundo es hermoso, pero la humanidad es una tragedia, somos seres perfectos, divinos, puros, pero hay una extensión de nosotros mismos obscura, que en lo más recóndito guarda un hastío de realidad. Una realidad en la que hay que ser valientes para vivir felices. Gritarle al reflejo que no te importan sus fracasos, ni carencias. Que estás dispuesto a tomar las cosas como olas que llegan y golpean y tiran y te hunden y sales, nadas, gritas, corres y cada burbuja de espuma se adhiere a tu piel par hacerte sentir vivo y despierto... y ahí llega la felicidad.
Cuando entiendes que el amor es perfecto, pero nosotros no. Cuando hay tras cada uno de nosotros un sinfín de heridas sin sanar que se dopan por ratos pero terminan, como la vida misma, en muerte. Ahi el lado de las cosas que se está marchitando comienza a cautivar y estás tan al borde del fin que cada pedazo de principio te eriza la piel y te hace estremecer hasta el llanto de mera y pura felicidad.
Mis caminos me han llevado a disfrutar de ésta manera mis soles, y lo que hago aqui de la mas burda manera es desahogar los nudos que a ratos llevo en el cuello.
Sin embargo, hablaba de comienzos. De trozos de senderos que se bifurcan una y mil veces para dar como resultado tablas de salvación como éstos amigos tan exquisitos que hay alrededor de mí y un amor tan desquiciado a quien olvidé como querer y apenas me estoy acordando. Aquellos quienes me ayudaron a sanar de tantas veces que me caí y las más que me vencieron. Personas que lidiaron con mis ausencias y sobre todas las cosas, con mi prescencia. Nunca olviden que por desgracia o fortuna yo no sé olvidar y que no puedo decirles que los llevo en mi corazón porque simplemente todos ustedes hicieron uno nuevo para mí. No es necesario mencionar nombres, pero estoy segura que se encuentran en medio de mis lectores. 

A todos, al mundo, a mi energía, mi fuerza, a quien lo quiera leer.

Lo más hermoso de la vida es aquello que duele, y eso no lo digo yo, lo dice la historia. Lo grita la tierra.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Contigo porque me matas, sintigo porque me muero.

Cuando somos pequeños, imaginamos el día en el que seremos mayores y todo será increíble, haremos juergas interminables y nada nos atará porque vamos a sobrevolar el mundo.

Hoy, ya es hoy.

Y una sola alma ha venido a cagarlo todo.

Hay muchas cosas en éste mundo que son hechos, y uno que hoy me golpeó en la cara, es el que me asegura que hay ciertas personas que nos marcan de por vida, que vemos en cada cosa, que escuchamos en todo momento. Una persona que llegó para quedarrse. Que tal vez ya no está y la seguimos extrañando como el primer día. Gente con la que la pasión no fue suficiente. A la que conocemos tan íntimamente, que ya es nosotros. Ya lloramos sus lágrimas, hablamos su voz, luchamos sus guerras. Sobre todo, besamos su labios, fuimos sus caricias, gritamos su nombre.
Seguramente sufrimos, y si no, lo haremos. De alguna manera luchamos contra alguna adversidad y de manera desesperante hasta con el mismo amor.
En algún rincón, mientras todo daba vueltas y los cigarros se terminaban, mirábamos el teléfono a escuchar una ausencia palpitante que taladraba la poca estabilidad de la que estamos provistos.
Probablemente tenemos la certeza de que pasarán los años y nunca olvidaremos ese nombre, de que será ese amor que mantendremos encerrado en el pecho porque el omnipotente sentimiento de soledad que embriaga al mundo, algún dia nos obligará a elegir otra compañía para olvidar...o qué se yo.
E igual que una campana en algún lugar, su nombre repiquetea en mi cabeza y me asegura que él no se vá a marchar tan fácil....hasta me convence de que no se quiere marchar.
Y si ustedes no pueden dejar de sobreescribir su nombre en mis palabras, no dejen que los recuerdos se lleven esa existencia, ¡Luchen! Que digo luchen...amen.
Porque lo sublime de amar está en reconocer quien todavía nos quiere a su lado, quien merece una vida nuestra. Y como lo dije alguna vez, amen, pero no se vuelvan locos por amor.
Tal vez en la utopía, pasarán las tormentas y voltearemos a ver su hombro junto al nuestro, pero si no, la vida sigue, tal vez no la nuestra, pero éste maravilloso mundo va a seguir girando. Saboreemos la amargura y con una paciencia infinita esperemos que la herida sane. Como eso de no olvidar, pero ya no recordar con el corazón hecho añicos.
Y yo mis queridísimos lectores, les aseguro que no hoy, no mañana, pero algún dia despertaremos y el sol ya no tendrá su matiz.


sábado, 25 de agosto de 2012

A quienes no quieren dejar de juzgarme y otro poco para quienes no quieren dejar de quererme.

Últimamente he sopesado mucho la idea de dejar de ser quien soy. No es que el fatalismo haya tocado a mi ventana [otra vez], pero no sé si sería mejor convertirme en una señorita, en una persona racional, centrada, hasta cierto punto, tímida. Quieta, sería. No ser una tormenta, que no ocurran las carcajadas si no hasta el momento más íntimo, y tal vez, dejar de beber en la misma proporción inconmensurable con la que lloro. Tal vez, esas tertulias con amigos llenas de humo de cigarro y risas deban de volverse soledad y deba renunciar al amor porque él no es perfecto. He pensado en comenzar a usar faldas largas y no adornarme con maquillaje o tatuajes de henna o alguno que otro piercing. Ha cabido en mi mente la consideración de tirar todos mis libros de Poe y Hans Crhistian Andersen y comenzar a leer Carlos Cuauhtémoc Sánchez o algo más 'normal'. Tal vez si no odiara tanto ese adjetivo.
Igual y renuncio al placer de un beso por la paz religiosa que me ofrecería el celibato.
Tal vez mi lenguaje coloquial y mundano deba volverse propio y rimbombante porque -porsupuesto- a la sociedad de hoy en día lo que le importa es calificarte como una puta, o una nada.

Pero simplemente no. No me apetece dejar de gritarle al oido que lo amo con locura, no se me antoja rechazar una copa hasta no verme en cama cirrótica o algo peor. Alguna vez leí que los cigarros son como besos que le das al aire...besos que no te dí a tí, que te marchaste muy lejos para nunca más volver,  y quizá con eso te hago saber que sigues tan presente en mi como el día en el que le tuve que rogar a Dios que me quitara el alma o me iba a morir de pena. Gracias por haber sido quien fuiste...
De algo que no sería capaz nunca es de abandonar mis libros, de dejar de conocer el mundo a través de páginas entintadas que llevan en ellas el hastío de un sentimiento que alguien plasmó como plasmo yo hoy éstas palabras.
No me pidan que deje de reír porque a mi me importa un bledo si basan su respeto en mi recato.

Y esa gente que me ama ya leyó desde hace tiempo éste preludio que acabo de escribir para comenzar un libro que soy yo, recuerden siempre estar despiertos, alertas, porque alguien esta aburrido, harto, alguien tiene ansias de devorar todas las letras que constituyen ustedes. Algún lector desesperado un día nos elegirá entre tantos libros que andamos por ahí, y comenzará a escribir la continuación de nuestra historia.

martes, 7 de agosto de 2012

Contrario a lo que muchos afirmen, el Mundo no es una mierda.

Despierta. Respira. Abre los ojos y observa el mundo que hay ante tí. Hoy, vive. Decídete a correr y si es necesario detente, pero nunca retrocedas, cuando aprendas a volar mantente arriba y nunca regreses, porque las mejores cosas de la vida son aquellas que suceden cuando no esperamos nada, y que de la nada ocurran personas que simplemente te dan alas no es cosa de todos los días. ¡Arriba!. ¿Qué esperas? Añora, no esperes nunca, y nunca es la palabra que nunca debes usar.
Escápate, revienta y guarda silencio, no mires atrás, y si lo haces, que solo sea para aprender. Tropieza, no eres el último y tampoco el primero, pero la regla es levantarse. Nunca mires por arriba de nadie, recuerda que de lo alto de tu ego algún dia caerás. Lucha, manifiesta, grita.
Tú tienes un propósito en éste mundo, seas quien seas, el hecho de respirar está gastando oxígeno en la tierra, asi que no lo desperdicies. Le pese a quien le pese levanta la cara y nunca pidas perdón. La gente que ama, lo hace sin necesitar explicaciones. Mira, besa, mira otra vez.
¿Sientes ese aroma? Son las flores, es la escencia de alguien, de algo. Es el humo, la comida, ese maravilloso perfume que solamente conoces de las cosas nuevas. Vé siempre más allá de tus límites, y observa. ¡Mira ese cielo! Es hermoso ¿No es cierto? Las nubes, el viento, el azul que se manifiesta en el mar de una manera tan paralela con ese ligero velo azul que nos cubre a todos y que reviste lo maravilloso de la tierra.
Tierra. Eso que se moja y tú tomas entre tus manos mientras dices ¡Viva! Soy parte de éste momento increíble. Por favor, cuídala, cuídate. Ésta tierra es nuestra y aquella piedra que miras lleva a cuestas años de leyendas, de misticismo, de mil historias como la que hoy estás escribiendo.
Escucha, habla también. Corre otra vez. Lo único que es delicioso y aún no prohibe la sociedad es besar. Aférrate a un sueño, cuélgate de él, pero no te pierdas. Tráelo a la realidad.
Llora, la vida es así. Habemos muchos humanos y no encontramos humanismo, pero vaya que hay amigos, cuídalos, sobre todo a los que nunca prometan, porque esas personas son las que valen la pena.
Festeja todos tus cumpleaños. Vé al cine, a la biblioteca. Por el amor de Dios ¡Leé! Cuando hagas el amor procura no deshacerlo. Siempre discúlpate ante un error y sé orgulloso, pero tambien sé realista. Decepcionate y aléjate. Enamórate cuántas veces sea necesario. ¡Ríe! Es lo mejor que puedes hacer en momentos difíciles. Haz lo que quieras hacer, supérate, pero nunca dejes de ser tú.

Recuerda que amar, es vivir.


Vive.

miércoles, 18 de julio de 2012

There's a light that never goes out.

Ausentes lectores de éste inhóspito blog, saben ustedes que no hay nada que ame más que escribir, sin embargo, a veces el corazón está tan afligido que no tiene más remedio que gritar palabras que se estrellan para convertirse en un documento .txt que nunca sería publicado aquí (no le voy a dar a mis enemigos el placer de leerme derrotada). Al fin y al cabo, son emociones fortuitas en las que todos aterrizamos en algún momento, aunque ustedes continuen en la pretensión de fingir unas vidas perfectas y fuera de todo bache que siempre el destino nos pone adelante, sin embargo, hoy, en medio del desvelo y de la maldita falta de un cigarro, [y sin perder la costumbre, hablándoles de mí] les vengo a contar algunas cosas.

Algunas.

domingo, 29 de abril de 2012

Bad Kids

¡Nos llega el dia del niño! Y solamente para festejar les escribo palabras bonitas en su inhóspito blog, ausentes lectores. Déjenme decírles que en lo personal, creo que nunca he superado esa etapa de mi vida, ya que sigo haciendo demasiadas cosas infantiles y no sé que tan bueno o malo pueda ser, pero estoy segura que algunos de ustedes las añoran...aunque claro, si se trata de mí o mi mejor amiga, no hay mucho que demuestre que lo que creció en nosotras fue el físico y no la mentalidad. (Mis 1.53 lo dicen todo). Pero la verdad es que los dulces me siguen volviendo loca, y estoy segura que a todos ustedes también, aunque era mucho menos preocupante ser gorda, tener imperfecciones, mi recurrente hiperactividad cuando como demasiada azúcar ¡En fin!. Ya no puede uno hacer nada sin que la vida nos cobre y hay que hacer abdominales todo el día a cambio de un Bocadín (porque esos, esos sí eran dulces).
Es también como cuándo los problemas no existían, como cuando tu preocupación más grande era que la vecina amargada no te quisiera regresar el balón, cuando las groserías más grandes eran las palabras suaves de hoy. Cuando fumar y tomar te parecía lo más asqueroso del mundo y no sé cuántos habremos repetido que nunca lo haríamos cuando crecíeramos. Cuando tu papá era un héroe y todo lo inimaginable era posible con él. Cuando mamá era una heroína por razones totalmente diferentes a las que la hacen una heroína hoy. Cuando podías pasar horas en bicicleta sin cansarte y cuando los besos daban asco. Eran aquellos días en los que la lluvia nunca daba tos y los modales no existían. Cuando el miedo era al coco o al ropavejero y no existían esas penas que te oprimen el corazón hasta hacértelo chiquito. Tus mejores amigos eran la mitad de las personas a las que conocías y todavía pensabas que los familiares que te regalaban ropa eran una basura. Esos días en que los emparedados eran la comida más nutritiva y los Looney Toones la caricatura más fabulosa del mundo.
La vida no se podía complicar, y no por que ahora así sea, si no porque antes no había otra alternativa aparte de ser felíz.
Ya que hemos crecido, y hemos dejado atrás tanta inocencia, ese día aparecen otros caminos, y entonces podemos voltear y ver cuáles hemos elegido, pero muy en el fondo seguimos en el cauce de la simplicidad, de saber que pase lo que pase mamá siempre va a estar ahí para besar la herida, esté donde esté ella. Para saber que un abrazo es igual de placentero que el dia de Reyes o que una traición duele lo mismo que antes la ley del hielo. 
Seguimos siendo niños, seguimos estando asustados ante las cosas peligrosas y seguimos siendo audaces para afrontarlas. Nunca olvidemos eso, porque no importa ser tildados de bobos, inmaduroz, todos, muy dentro, seguimos siendo niños.

sábado, 21 de abril de 2012

Porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen una segunda oportunidad en la tierra...¿O sí?.

Hoy desperté con una sola e increíble convicción: Últimamente ya nada es igual.
Últimamente los niños ya no parecen niños, o yo soy mas niña que ellos en muchas ocasiones, o no sé. Últimamente tiendo a repetir mucho las palabras con las que empiezo a escribir y ésto es porque últimamente me obsesiono terriblemente con una idea hasta que la veo encharcada en fracaso o erigida en triunfo, pero que le vamos a hacer...últimamente todo parece igual, todo se tornó tan hermoso que logró una compactación perfecta de emociones en mí en la que es tanta la felicidad que es también tanta la melancolía de no tener con quien compartirla. Últimamente no me he enamorado más que de la naturaleza y ya no hay ni ápice de ilusiones concupiscientes, pero irremediablemente me despierto con una sonrisa desaforante que no desconcierta a nadie más que a mi misma. Últimamene ya no sé que día es, ni me interesa porque todos los días son iguales. Pero no estoy diciendo que es deprimente, al contrario, es una tristeza deliciosa que me ha permitido ver las cosas desde una perspectiva increíble que me ofrece sentir sin pensar, y hasta creo que lo mejor es que ya me perdí miedo incluso a mí, cuándo empiezas a estar tan al borde lo único que queda es disfrutar incluso el minúsculo toque del viento que te pueda estremecer antes de morir, y lo digo metafóricamente porque en verdad lamento que últimamente ya ni escriba tan bien como antes, y que Oscar Wilde no se haya casado con algún pariente para heredarme su bella forma de decir las cosas, y también lamento que mi cabello no se vea tan bonito como en mis fotos de perfil. Les quiero informar, por si nunca se los había dicho, que ustedes, lectores, son la manera en que yo le grito al mundo y desde hace mucho les quería contar del día en que conocí a una prostituta que alegremente me contó que llevaba el mismo vestido desde hacía cuatro días y que tenía el cabello terrible, que se lo había teñido de rojo hacía un mes y su novio le había retirado la propuesta de casarse con ella quince días atrás; cuando le pregunté por qué, me dijo con una sonrisa y algún dejo de tristeza que me estremeció en una cara tan hermosa como la de esa mujer: "No le gustó el rojo...". A los diez minutos estaba bailando sobre las mesas con dos hombres semidesnudos pero conocerla fué una experiencia estrepitosa que todavía no supero.
Nisiquiera eso es igual últimamente: las putas. Ahora se disfrazan de niñas decentes cuando la decencia es un mito tan viejo como el coche que me iban a comprar mis papás a los dieciocho.
Ni la música, ni mis nudos en la garganta que aparecen siempre cuando ya los estoy deshaciendo con las humarolas de mi cigarro, ni las matemáticas reacias a que yo las entienda, ni nada es igual.
Ese es otro de mis problemas: las contradicciones. A veces el mundo me sabe gris y al siguiente momento es todo rojo y mi verdadero problema es que no sé matizar. Últimamente me concentro mucho en mis defectos y lo peor es que en mi paranoia todos ustedes ya se dieron cuenta y ya se concentraron mucho en ellos también.

Pero asi soy yo. Al menos siempre hay alguien dispuesto a leerme, a escucharme, y conozco a dos o tres personas que tengo la certeza de que me aman, o que nunca me van a olvidar, que al fin y al cabo es casi lo mismo.

martes, 3 de abril de 2012

¿Me permite sus cerillos?

Me voy a poner a escribir tantito porque son las 4:08 de la madrugada y otro tanto porque tengo ganas de fumar y no me compré cigarros.
Estoy segura que un mal día voy a despertar sin pulmones o sin corazón, tengo la convicción de que enamorarme o intoxicarme son mi catarsis personal y me obligan a saber que me voy a morir por la inequidad que le aplico a mi cuerpo. Le pongo mucho peso encima, día a día lo cargo de emociones y lo peor es que las hago muy chiquitas para que no se me vayan a salir del pecho.
La verdad también les vine a hablar de lo mucho que me gusta lo rico que huelen los libros nuevos y que esa sensación es totalmente equivalente a tus dedos desabrochándome el brassier.
Les vine a contar que hace mucho le perdí el miedo al que dirán porque ahora le tengo más miedo al que harán, y es que el mounstro de la hipocresía nos está comiendo a todos tanto y tanto que un día de éstos te voy a confesar que todo el tiempo que te dije que eras mi amigo era mentira y que en realidad siempre me pierdo en esa voz tan profunda que tienes.
No vaya a ser un mal día en el qué me dé cuenta que un buen hombre no me quiere por andar poniendo en evidencia que me valen un carajo las buenas costumbres, de todos modos el se va a perder lo educada que soy cuando me presentan a las suegras.
Me da miedo despertar en un mundo en el que ya nadie lee a Gabriel García Márquez sin llorar o en uno en el que todos crean que la palabra "normal" en verdad denomina algo. Enmedio de todas mis fobias está la de que descubran que yo también alguna vez tuve un corazón y que hubo un día que si me enamoré como una loca, pero tristemente solo se fué el amor y me quedó la demencia.
Me pasa ultimamente que me doy cuenta que la moral y yo no somos amigas y si lo somos de vez en vez la venganza nos hace reñir de nuevo, me pasa que le digo al cielo y a Dios que voy a perdonar a mis enemigos pero entonces bajo la mirada al desperdicio que es el mundo y vuelvo a ser la misma ojete que no quiere otra cosa más que un cigarro, porque no puede dormir.

lunes, 12 de marzo de 2012

Los secretos de la soledad

Es increíblemente insoportable, no hay más. No puede pasar nunca desapercibida ante sus ojos, como si hubiera algo allí que ver, pero es impresionante como los demás la ignoran. A veces, cuando me mira, noto que quiere llorar, hay tanta fragilidad en las palabras como seguridad aparente; Siempre antes de irse me mira, como buscando respuestas, se las cuelga todas al cuello entonces y se larga, por supuesto que yo no se las doy. Va por ahí sin saber que hacer, pero lo que más me enferma es ver como hay gente a su alrededor, y ella ahí, queriendo que no se alejen, teniéndole tanto miedo a estar sola conmigo. Siempre sonriendo ¡¿Por qué?!, siempre repitiendo los mismos argumentos de porque es como es y porque hace lo que hace, justificándose. Me dice que es feliz y a veces como que le creo, pero en días como hoy sé que se está muriendo, en días como hoy nunca se acerca a mí, hace como que no existo y es por la atrocidad con la que me la quiero comer.
Le grito muchas cosas que la hagan acercarse, pero tiene miedo, yo lo sé, la conozco. Seguro está hecha un ovillo, leyendo o escribiendo, qué sé yo, pero huyendo. Seguro está numerando sus defectos, le encanta hacer eso, frente a mí los cuenta uno a uno, parte por parte, me los muestra, sé todo de ella, sé que es horrible, sé de cuando les mintió a todos que estaba triste y no era así, pero la cara que más conozco es lo inverso. Sé de su coraje, cuando odia, cuando su emoción me zunde, sé incluso que a la persona que más odia es a ella misma de vez en vez. Conozco su mímica de arrepentimiento, su verguenza, me devoro las arrugas que forman sus sonrisas, y me arrullo con los ecos de sus carcajadas. ¿Sus burlas? Yo las conozco bien, porque es más dura con ella misma que con nadie. Conozco sus aires de grandeza y su estúpida vanidad, pero sé de su inseguridad mejor que nadie. ¿Qué si tiene virtudes? Claro, como cualquiera, pero al menos para mí, las minimizan sus defectos. Menosprecia los halagos que llegan después de conversaciones como éstas, pero la conozco enamorada, sé de esa mueca con los labios medio aquí y medio en un beso de a mentiras. Seguramente él hizo algo diferente, pero le va a romper el corazón, como todos. A mi me toca recoger los pedazos a punta de ego, de reconstruir su amor interno, que a la pobre se le rompe a cada rato. Pensándolo bien, ya hasta estoy hablando con lástima, o con amor ¡Con lo poco que se distinguen esas emociones! Pero así es, me resigno porque mañana tengo una cita con ella, seguro va a sonreír y se va a mojar los labios hasta que se miré perfecta. Seguro, cuando su bolso esté en su hombro y su chaqueta en la espalda dará un último vistazo, sin sonrisa, mientras se desilusiona de no ser un estereotipo, entonces vá por un libro, nisiquiera esta segura de lo que sabe o si eso compensará todo lo malo que está ahí, y sé que la veré por última vez en el espejo de la sala. Tengo que esperarla llegar, pacientemente, no sé nunca dónde tendré que aparecer para ella, nunca sé cuando Yuli se volteará a mirar en un espejo...¡Ah! Y siempre piensa que "Yuli" no es un nombre tan genial como ella dice a todos.

sábado, 7 de enero de 2012

¡¡¡¿Qué a ellos les gustan cómo?!!!

Hace unos segundos el ocio invadió mi cubículo *Hahaha todos rien porque dijo cubí-culo*, asi que abrí la puerta a lo desconocido y clickeé "Ordenar: Historias recientes" a mi Facebook. Aparece asi una publicación de un pequeño niño mejor conocido como "el niño del callejón" (Mi vecino que nació en el 95 @via Facebook) Scrollboard y aparece:

Bien que les gusta asi grandota...la imagen
El va en la secundaria. En tercero. A esa edad yo camuflajeaba borracheras nocturnas y caguamas de contrabando con pijamadas en casa de mis mejor amiga. Asi siguieron las cosas hasta mas o menos segundo semestre de prepa. Con el tiempo alguien me dijo "Para mí, la chica perfecta es aquella que no toma, no fuma, no se maquilla y no dice groserías". En fín, no lo dejé de hacer por él, no es que no me importara, pero siempre creí que una chica con dignidad no cambiaría por un hombre. Con el tiempo comprendí que no es lo mas digno del mundo fumar en una esquina con ínfulas de ser la mas ruda de mi pueblo bicicletero. Un dia ocurrió algo en mi vida fue como un Big Bang/Choque/Explosión en Hiroshima y mil catástrofes más que me hizo "remodelarme" Cero Cigarro: muy malo para el ambiente. Cero alcohol: muy malo para mi reputación. ¿Saben que fué lo curioso? Empecé a ser yo misma en muchísimos aspectos, traté de maximizar mis virtudes (que les digo, dejan mucho que desear) y minimizar mis defectos, si es que asi podemos llamar a mis vicios.
De pronto todos me deseaban en Ciudad Mendoza. *Le crece la nariz 7 metros*. Nocierto, pero de que me llegaban mas MP's a mi metro, me llegaban. Y ciegamente pensé que era por haber soltado el pitillo (o cigarro, cochinotes).
Un día se me antojó un cigarro. A la misma persona que le habia dicho "Osea, que onda con las desubicadas que andan fumando que oso millones bay forever and ever" le cayó mucho en gracia y me concedió fumármelo con ella. ¿Que pasó entonces? NADA.
Un cigarro, una copa de alcohol, eso no te hace mas ni te hace menos.
Lo que te dá la calidad moral que todos debemos tener, como dice la biblia, es determinada por muchísimas situaciones:
1.- Niñas, primero empiecen a menstruar y luego a tener relaciones (Eso no tiene nada que ver con lo que estoy hablando pero se me acaba de ocurrir y me pareció buenísimo)
2.- Las voy a admirar muchísimo cuando se compren su cajetilla de cigarros con el dinero que obtengan de su trabajo y no con los domingos que les dá su papá.
3.- Si yo fuera hombre, aparte de escribir mi nombre con orines, nunca me atrevería a presentarle a mi madre a una chica que apareciera orinada y/o vomitada en alguna foto, o con una caguama empinada, o con un cigarro mirando al horizonte con gafas y extensiones rubias:
4.- ¿Que pensarías tú de la chica que esta borracha y se esta besando con un chico?

Chicas, dense a desear, lean un libro, Facebook no es lo único que hay internet (También hay twitter), si les gusta tomar, nunca lo hagan con afán de demostrarle algo a alguien más, es más, si tienen menos de 18 años háganlo como lo que es para ustedes ¡Algo prohibido!. No corran, porque se van a tropezar. Si fuman atrévanse a hacerlo afuera del baño o "por las calles de atrás" por que entonces será cuando tengan la frente en alto y digan "Me gusta hacerlo, yo me lo costeo, y como estoy delgada y hermosa me veo elegante" (Aunque no sea cierto y se vean putas, como yo). La última vez que me emborraché fue éste 21 de Diciembre con mi mamá y mis primas, y no estoy orgullosa de ello, pero mínimo en mi casa me conocen y que me puede interesar lo que diga Beto de mí (Beto es el alguien del que hablaba allá arriba).
Mi novio se dedica a dos cosas: Odiar a las fumadoras alcohólicas y a amar a una. ¿Por qué? Por que algo debió ver mas allá de eso, algo debió de haber para minimizarlo. Y les digo chicas, Beto queria conmigo, por si no lo sabían. (Jaja, ya quiero que lo lea tu novia)

En fin, mujeres hermosas y caballeros de éste mundo, es solo un punto de vista, si tienen alguno diferente ¡Avísenme! Siempre me encanta discutir este tipo de cosas, ojalá no sean tan lánguidos de mente para acusarme de PINCHEMAMADORAPERRAMUÉRETE, pero bueno, los amote lectores invisibles.

Buenísimas vibras.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Todo lo que fué, y lo que será.

Suceden y pasan mil cosas. Pasa que han transcurrido 356 dias, y sucede que comienza un nuevo año.
El pasado me condenó por un tiempo a dejar de comprender unidades de tiempo y espacio, y en lugar de eso contemplar todo de una manera tan subjetiva hasta volver el calor a frio y el sol en ceguera. Pero por fortuna, tan simple como encender la luz y ver que tenia la felicidad ahi enfrente, comenzaron bienaventuras y años nuevos que me cobijaron cuando habia días lluviosos y me presentaron la escenografía de los mejores actos de un nuevo ciclo que se cierra ya.
Recapitular es lo que quiero hacer hoy, visitantes de éste mi árido baúl de los recuerdos.
No sé si lloré mas de lo que reí, no sé si di mas amor del que recibí, no sé si juzgue o me contradije, pero hubo personas ahi, escuchando lo que tenia que decir y viviendo conmigo las historias que tejí.

¿Quiénes éramos nosotros hace un año? Seguramente los mismos, pero con menos corazón, con menos o mas dolor, y quizá algunos con menos o más felicidad.
Con ese super poder que poseemos las mujeres de permitir que nos lleven a lo más alto y nos suelten desde arriba, comencé el año ilusionada, sintiendo en las manos el oasis que meses mas tarde resultaria un espejismo. Deveras que fue una suerte que no me hubiese enamorado, hubiera resultado trágico para el 14 de Febrero. En fín, saludé a esa fecha mandando al diablo a alguien y recibiendo chocolates y mi libro favorito de quien no era ese alguien ¡Vaya dia!
¿Que más hacia...? ¡Ah, ya recuerdo! Me decia mi mamá que no era de señoritas que un chico diferente te fuera a dejar cada fin de semana a tu casa, y me decian mis amigas que era tonto dejar ir oportunidades buenas solo por miedos. Esos meses fueron de ser tonta.
Luego sucedió él, nuestra historia ha sido mil veces contada y lleva aqui en éste blog una huella bastante extensa. En fin. 
Subieron mis calificaciones, comencé a usar lentes de contacto, y la escuela se volvió vespertina.
Negué al amor, lo acepté, lo comprendí, aprendí que no se podia comprender, lo conseguí, lo desprecié y luego lo volví a aceptar.
Éste año aprendí a conducir, y por primera vez dí una patada en los testículos y comprobé que dar cachetadas desestreza.
Leí por meses a Alejandro Dumas, y después de "El Conde de Motencristo" siguió Oscar Wilde, Lovecraft, Shakeaspeare y un poco de etcétera para abreviar y dejar de presumir. También dejé de ir a misa y de persignarme, pero comencé a hablar mas con Dios.
Ya sé por las nueras odian a las suegras y comprendí que una cosa es la hipocresía y otra los modales.
Probé la Salchica Alemana, me hice adicta al café Leija, y también ocurrió la marihuana; pero no me gusto. Regalé lencería. Lencería puesta en mí. Le pregunté muchas cosas al cielo y éste año tampoco me contestó.
Una de las sensaciones mas maravillosas fué dormir mientras acariciaban mi cabello y certificarme sin haber tomado ningún curso de inglés. Ya sé, me volví engreída.
Conocí y me conocieron. Desprecié y me despreciaron. Pero viví, y eso es lo que más me gustó: vivir

Gracias a los que hicieron que todo esto sucediera.

Un dia de tantos de los que fueron parte

Te extraño, ya extráñame tú.


¿Sigues aquí? Bueno, no te vayas, plis
 A los que desaparecieron, no recuerdo sus nombres.
A las personas que siguen constantes en mi vida: MistyDiana, Hiram, Ali, Chó, Itzel, Mariana, MigueBeto, así de poquitos.
A los que aparecieron y reaparecieron justo en éste año: Raúl, Evy, Syniester, Tavo, Kenia, Karla, Luis, Itzel.
A los que están ahi, pero no: David, Güero, Sakeo, Erika, Abel, Idris, Zelma, Palillo, Isamar, Karo, Paty, Segura, Karen, Mario, Clara, Chucho, y otros, que si se me olvidan, por algo será.
A mi familia, al final del año me pesan mas las risas que los regaños.
Mamá, Papá: ¡Que valor el suyo! Gracias.
A tí mi amor, gracias, gracias, gracias. Bésame ahorita que estamos lejos.
Gracias Dios. Toda la solemnidad de mis gracias sonarían absurdas si tu las has concedido, y las conoces tal cual.

martes, 4 de octubre de 2011

Favor de no leer, es una catársis de tristeza.

Llevo días desvelándome. Me he dado cuenta que a las doce de la noche hace mas frío. Pues bien, todas las horas son las doce si tú no estás aquí...


Te dejo, mi amor. Te dejo como dejamos la ternura en aquél beso. Te dejo como dejamos las sobras de alguna comida. Te dejo, mi cielo. Te dejo como dejaste tú aquella caricia en mi vientre. Te dejo, te dejo, te dejo. Mira cuantas veces lo repito. Te dejo y no me lo creo. Te dejo y te vuelves un fantasma de mis memorias. Te dejo y no me dejas tú, y me engaño, porque tampoco te dejo yo. Nos quedamos aquí en un abrazo suspendido en todo tiempo y en todo espacio. Pero no.
Te dejo y gritamos ¡NO!, pero decimos: Sí. Te dejo para siempre o quizá vuélvamos mañana. Nos éstamos abandonando. Ya no habrá mas lágrimas ni silencios, ni gritos ni explosiones, pero tampoco habrá un Te amo cada mañana. Tampoco habrá ya nada ni nadie que me separe de tu recuerdo. Te dejo. Como tantas veces juramos que nunca lo haríamos, así te dejo. No dudes que nos amo, pero ya ni sé si Te amo a tí. Estoy sin tí y no me he muerto. Pero apenas horas distan del amanecer y ya estoy llorándote. Te dejo y luego me arrepiento, y luego me arrepiento de arrepentirme. ¡Ay amor! Ay amor...ya déjame en paz amor. ¿Te dejo? Ya no sé. Tienes la expresión de una flor, la voz de un pájaro, y el alma como luna llena del mes de Abril, tienes en tus palabras calor y frío de invierno, y tu piel es dura como el árbol que al sol caliento, y tienes el corazón de poeta, de niño grande, de hombre niño, capaz de amar con delirio, capaz de hundirte en la tristeza, así como te hundí yo. Tus lágrimas se me resbalaron ayer de la falda, pero lo más triste fué la ceremonia en la que me regalaste tu corazón. Mi amor, mi vida, mi cielo, mi niño, abrázame fuerte y nunca me dejes a mí, aunque yo te deje a tí, sé que es totalmente injusto pero asi quiero que sea. Quiero la libertad de que la pasión de mi enojo sea tanta que escriba que te dejo y no sea así. Que la realidad sea que no te dejo nunca. Que en verdad esté totalmente gris éste dia sin tí. Que no quiera comer, siquiera soñar, porque no estás tú. No te dejo, ni me dejas tú. Aférrate fuerte a mi cintura y no me sueltes. Y te juro que aunque parezca, no te suelto yo. Te amo como una loca y es como una loca que escribo por tí. En fín, ahorita vengo, voy a ver si te olvido fumando...

viernes, 23 de septiembre de 2011

"-Y que te dijo Pornito --Que era gay -Y tu asi de ¡NOOOOO!" Repite este diálogo con alguien durante 15 minutos ¿Puedes? Seguro que no, no tienes una amiga tan genial como la mía.

¿Cómo felicitas a tu mejor amiga? Bueno, ¿Cómo consigues una mejor amiga? Es difícil. Existen millones de personas alrededor de mí, pero existen solo pocas de las cuales sus triunfos, son mis triunfos, sus alegrías las mías, y su tristeza no existe, ya que siempre estamos ahí para convertirlas en sonrisas.
Y esque...¡Siempre nos ponemos tan hipócritas en los cumpleaños! Lo que menos nos regalan es sinceridad, y amiga, de todo corazón: Felicidades.
Felicidades primero, por haber logrado 17 años en este mundo, estoy segura que tienes mil momentos fantásticos guardados en tu corazón, más que en tu cabeza, y espero estar presente en alguno de ellos.
Felicidades también por ser tú misma. Eres de las pocas personas que conozco que defiende quien es sobre quien debe ser.
Gracias men. Gracias por atender a mi inseguridad cuando te pregunto "¿Me veo bien?" más de veinte veces al dia. Gracias por escucharme siempre que te he necesitado. Gracias por ponerle frenos a mis impulsos [de besarte], buenote, eso no. Gracias también por los malos momentos, porque a pesar de que en ocasiones no podemos entendernos, o simplemente no queremos, recordamos porque somos amigas, y seguimos aquí.  Gracias por todo eso que hacemos las amigas: Convertir a mis enemigos en tus enemigos, regalarme un puñado de esperanza cuando lo necesito y empujarme a la realidad cuando estoy volando demasiado alto (cuando estoy en un viaje de marihuana no vale, esas ocasiones te odiote mucho). Gracias por tener puntos de vista diferentes a los mios, me haces mas tolerante. Gracias por nunca dejarme sola en mis ataques de odio hacia gente sin valor. Gracias por controlar mi ego. En fin. Gracias por todo amiga, casi hermana. Te quiero mucho, suerte y las mejores energías para tu vida, espero seguir en coincidiendo contigo men. ¡Feliz Cumpleaños!

Post Data. Ojalá esa cigarrera esté siempre llena de un cigarro al revés, que sea un deseo, que después y siempre se convierta en realidad.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Ojalá fuera igual de bella cómo lo es en su interior.

¿Belleza Interior? ¿En realidad alguien todavía cree en eso? Seamos realistas, la sociedad está completamente jodida. Esa belleza no está en el exterior, y es precisamente eso lo primero que los demás ven. La belleza interior no sale en las fotos, en ésta podrida ciudad va primero la apariencia y después el corazón, pero no con ésto quiero decir que la belleza interior no importa, al contrario, la belleza interior es lo más importante, querido lector de éste inhóspito blog, sé tu mismo. Nunca reniegues de ningún pensamiento nacido en tí, nunca pienses que ya todo esta dicho, cambia de opinión cuantas veces sea necesario hasta encontrar lo que es para tí, cada vez que te sientas harto y hastiado, reinvéntante. Sé tu mismo, pero ten valor para afrontar lo que serlo conlleva, ten valor para luchar contra los necios que te digan lo que tienes que ser, lo que debes aparentar. Las personas feas no son aquellas que no tienen belleza exterior, las personas feas son aquellas que no son ellas mismas, que no saben sacar lo mejor de sí. Alguien alguna vez dijo, la verdadera armonía del cuerpo va de adentro hacia afuera. Se bello por dentro, proyéctalo por fuera. Nunca dejes de amar, eso te dará la luz para abrirte paso en tanta podredumbre, no me creas superficial. Mis palabras solo las escribo basándome en lo que veo, en como personas como yo que no alcanzamos los estereotipos de hoy en dia, en personas como yo, que no tenemos ni un foco de 60 watts cuando otros brillan como estrella nova. El amor, es la mejor luz. Me despido ausentes lectores. Amor y paz.